VALLADOLID.— La creación de un parador turístico en el cenote de Xocén, cuya bóveda parcialmente se desplomó hace unos meses, es un proyecto que se pretende concretar en la presente administración, tras ser autorizado por un consejo del pueblo, manifestó el alcalde Homero Novelo Burgos.
Cabe recordar que hace unos meses, los vecinos que viven en los alrededores del cenote se llevaron un susto debido al ruido que provocó el desplome de una parte de la bóveda del cenote en la comisaría de Xocén, el cual además se tragó una ceiba que permanece en el fondo del agua.
El alcalde informó que se planteó crear un parador turístico en el cenote, para lo cual fue necesario dialogar con los habitantes del pueblo. Esta decisión fue tomada por un consejo conformado por 25 sargentos y 40 cabos, quienes son los encargados de tomar las decisiones en la comunidad.
El primer edil explicó que en esa comunidad prevalecen los usos y tradiciones, en donde el comisario en turno no es quien toma las decisiones, sino un consejo de sargentos y cabos, quienes se reúnen para decidir lo mejor para su comunidad.
Ya se ha avanzado en ese aspecto, pero en enero o febrero deberá intervenir el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) para realizar un estudio del cenote, pues podría haber elementos de interés para esta institución, aunque los pobladores aseguran que no hay vestigios mayas, como algunos piensan.
Una vez que el INAH informe sobre la situación, se procederá a la limpieza y dragado del cuerpo de agua, ya que se sabe que hay mucho sedimento que debe extraerse para que el ojo de agua quede limpio.
El siguiente paso será solicitar apoyo del gobierno del Estado, a través del Patronato de las Unidades de Servicios Culturales y Turísticos del Estado de Yucatán (Cultur), para iniciar el desarrollo del parador.
La construcción deberá contar con escaleras, lo que permitirá que el cenote sea un nuevo atractivo turístico.
El proyecto inicial no considera la construcción de algún restaurante en el lugar debido a la falta de espacio, ya que la oquedad está rodeada de calles. Además, es probable que se termine de demoler la bóveda para abrir el cenote y construir una barda perimetral como medida de protección.
El proyecto apunta a ser un factor para mejorar la economía de la comunidad, ya que el parador permitirá la venta de artesanías elaboradas por los mismos habitantes, incluyendo las mujeres que confeccionan hipiles.
