TIZIMÍN.- Momentos de tensión se vivió esta mañana cuando un hombre estuvo a punto de asfixiarse mientras desayunaba.

Según testigos, el comensal comenzó a ahogarse repentinamente tras ingerir un bocado, lo que causó que quienes estaban cerca se apresuraran a llamar a los cuerpos de emergencia.

En cuestión de minutos, arribó al lugar el paramédico de la Policía Municipal, quien aplicó maniobras de primeros auxilios logrando que el afectado expulsara el alimento que le bloqueaba la respiración.

Gracias a la rápida acción, el incidente no pasó a mayores y el hombre no requirió traslado a un hospital, ya que se encontraba estable.