PROGRESO.— La temporada de pulpo que concluyó el 15 de diciembre dejó resultados contrastantes para los pescadores ribereños de Chicxulub Puerto.
Aunque no fue mala en términos generales, factores como la caída del precio, el alto costo de la carnada y las condiciones de la corriente afectaron de manera significativa a quienes trabajan desde la costa.

Raúl Castro Ale, representante del sector ribereño, explicó que la temporada inició con un panorama alentador, pues el precio del pulpo comenzó alto y se incrementó durante las primeras semanas, lo que motivó a los pescadores.
En ese período las lanchas ribereñas llegaban a capturar entre 40 y 60 kilos diarios, con ingresos de hasta 1,200 pesos por jornada.
La situación cambió con la entrada de los barcos de mayor escala, cuya alta producción provocó una sobreoferta que desplomó el precio del producto.
De acuerdo con el entrevistado, el pago al pescador pasó de oscilar entre 110 y 120 pesos por kilo a rondar los 90 pesos en cuestión de días, lo que desalentó a muchos ribereños, quienes optaron por buscar empleo en otras actividades.
Otro de los factores que impactó negativamente fue el elevado costo de la carnada, que en los últimos meses de la temporada llegó a cotizarse entre 180 y 190 pesos por kilo.
Esta situación afectó en especial a los pescadores de costa, quienes no pudieron compensar ese gasto con sus volúmenes de captura, a diferencia de las embarcaciones mayores.
Además, las condiciones oceanográficas no favorecieron de manera constante la pesca ribereña.
Aunque hubo días de buena captura, las corrientes fuertes impidieron una mayor productividad.

A diferencia de los barcos, que trabajan con trampas o a plomo de fondo, los ribereños dependen de corrientes estables para que la carnada se desplace adecuadamente y atraiga al pulpo.
Castro Ale consideró que, si bien la temporada no puede calificarse como totalmente mala, los mayores beneficios se concentraron en la flota mayor, mientras que los pescadores de costa enfrentaron un escenario complicado que redujo sus ingresos y motivación para continuar la actividad.— Abraham Ismael Raz Herrera
Temporada de pulpo
Entrevista con Raúl Castro Ale, un representante del sector ribereño de Chicxulub Puerto.
Días buenos, otros malos
El entrevistado señaló que, pese a que hubo presencia del molusco durante toda la temporada, solo dos días por semana se lograban buenas capturas y los restantes resultaban poco productivos. Esto limitó los ingresos y redujo la rentabilidad de la actividad.
Otros factores
A ello se sumaron retrasos en los pagos por parte de algunos compradores, quienes retuvieron recursos ante la expectativa de la entrada de producto de los barcos, lo que afectó la circulación del dinero y frenó la compra de más pulpo en la zona.
Cambio de trabajo
De hecho, dijo, a media temporada muchos se desmotivaron y eligieron mejor dedicarse a otros oficios como la albañilería.
