La fiesta volvió a sentirse con fuerza en el malecón de Progreso durante el segundo desfile de Carnaval, donde la alegría, el color y la música se apoderaron del paseo costero.

Desde antes de las 7 de la noche, familias completas comenzaron a arribar con anticipación, en busca del mejor lugar para disfrutar del desfile. Adultos, jóvenes y niños aguardaban con entusiasmo el paso de los carros alegóricos, atentos también a los souvenirs que las comparsas iban lanzando a lo largo del recorrido.

El derrotero tuvo como punto de inicio la conocida Casa del Pastel, donde la afluencia de personas fue menor en comparación con la parte central del malecón, que lucía completamente abarrotada. Fue ahí donde dio inicio el paseo con la participación de los reyes del Carnaval, quienes se entregaron por completo al público, repartiendo dulces mientras los asistentes respondían con aplausos, sonrisas y pasos de baile.

Aunque el recorrido fue breve, estuvo cargado de energía y entusiasmo. Los asistentes no dejaron de bailar, gritar y corear el clásico “¡aquí, aquí!”, animando a las comparsas a su paso. Los carros alegóricos hicieron alusión al mar, mientras personajes de caricaturas desfilaron ante la mirada atenta de los más pequeños. Las batucadas, con su ritmo contagioso, marcaron el paso del desfile y mantuvieron el ánimo encendido de principio a fin.

Al finalizar el recorrido, muchos asistentes se acercaron a los oficiales para preguntar sobre el horario del paseo dominical, con la esperanza de volver a vivir otra noche llena de música, baile y espíritu carnavalesco.