TIZIMÍN.— En medio del auge de la cultura vaquera en el oriente del estado, la talabartería artesanal ha cobrado nuevo impulso en manos de Edoardo Luis Arceo Massa, tizimileño que en apenas año y medio ha logrado posicionar sus productos incluso en el extranjero.
Arceo Massa incursionó en el ramo de forma empírica, motivado por el interés de ofrecer artículos con identidad propia. En un principio comercializaba cinturones de piel traídos de Guadalajara; sin embargo, detectó la oportunidad de elaborarlos él mismo e incorporar diseños personalizados acordes con el gusto de sus clientes.
Su trabajo se centra en la fabricación de cinturones, fundas y accesorios con detalles únicos, muchos de ellos grabados con nombres, iniciales o marcas de ganaderos y charros.
Eventos como el convite, la tradicional feria de Tizimín y las cabalgatas regionales representan sus temporadas de mayor actividad, cuando visitantes y habitantes buscan desde cinturones hasta espuelas o sombreros.
Para elaborar sus piezas, el artesano adquiere piel vacuna tanto en la región como en León, Guanajuato, y utiliza insumos específicos, algunos de origen estadounidense, cuyo precio impacta en sus costos.
Antes de fabricar completamente sus productos, Edoardo Arceo comenzó adquiriendo cinturones ya elaborados, a los que añadía detalles como pedrería y grabados para darles un valor distintivo. Con el tiempo perfeccionó su técnica hasta producir cada pieza desde cero. Actualmente trabaja con herramientas especializadas, en su mayoría de procedencia estadounidense.
Su dedicación ha dado resultados: sus creaciones han llegado a países como Canadá, Perú y Alemania, además de diversos estados de la República.
Incluso, turistas que visitan Tizimín suelen encargar piezas personalizadas que, en algunos casos, se entregan el mismo día.
Hoy, la actividad se ha convertido en un proyecto familiar en el que participan su esposa e hija, lo que fortalece la tradición artesanal en el municipio.
Entre los pedidos más exclusivos destacan botas confeccionadas con pieles exóticas como elefante, mantarraya y caimán, las cuales se solicitan a talleres especializados en Nuevo León.
