TIZIMÍN.— Ante la mirada de los pobladores, maquinaria pesada derribó un tanque elevado de agua potable que durante 40 años sirvió para almacenar y abastecer del vital líquido a los habitantes de la comisaría de Xpambihá.
La estructura, de unos 15 metros de altura, terminó en el suelo en cuestión de minutos, luego de que la maquinaria comenzara a trabajar en las bases que la sostenían, las cuales ya presentaban deterioro.
Los pobladores que acudieron a constatar la desaparición del tanque señalan que tenía 46 años de antigüedad, pero desde hace cinco quedó fuera de servicio, pues ahora el suministro se realiza mediante bombas del sistema de agua potable.
La demolición causó sorpresa, pues aunque desde hace varios meses se había solicitado retirar la estructura debido al riesgo que representaba, muchos no esperaban verla desplomarse tan rápido: todo se vino abajo casi en un abrir y cerrar de ojos.
La comisaria municipal, María Roberta Dzib Ku, dijo que la demolición se había pedido desde meses atrás.
Constantemente se observaban pedazos de concreto en el suelo, refirió, lo que hacía temer que alguna parte de la estructura se desprendiera y provocara un accidente.
Por esa razón se pidió a los pobladores que evitaran pasar cerca del tanque; sin embargo, la medida resultaba difícil porque la estructura estaba frente al parque infantil y a un lado de la pequeña capilla de la comunidad, por donde pasan diariamente los niños.
Otros tanques
Esta estructura recuerda a los antiguos tanques elevados que permanecen en la cabecera municipal de Tizimín.
Uno de ellos está en la colonia conocida como El Agua Potable. Aunque desde hace años dejó de utilizarse, el terreno permanece cerrado y sin acceso debido a la antigüedad de la estructura y a las fisuras que ya se observan en algunas partes.
Otro, en forma cilíndrica y con más de 20 metros de altura, se localiza en el norte de la ciudad, a la entrada del fraccionamiento Fovissste. También permanece fuera de servicio, con el acceso restringido.
Uso del escombro
En Xpambihá, tras la demolición, la comisaria indicó que el escombro será trasladado a la parte posterior de la capilla para utilizarlo como material de relleno.
Incluso, dijo, se prevé que el material resultante no sea suficiente para cubrir las necesidades de relleno en el predio donde se realizan actividades religiosas y catequesis.— WENDY UCÁN CHAN
