Roberto “Chapo” Vizcarra
Gaspar Silveira Malaver
Dice Roberto Vizcarra que para cualquier pelotero que juegue en México visitar Mérida y jugar en el Parque Kukulcán es y será siempre un verdadero privilegio.
De joven, cuando dio el salto al profesionalismo, llegaba al Kukulcán y no pensaba en sacar la pelota como en cualquier otro parque porque aquí “era precioso ver un estadio donde podías poner la pelota en juego. Extenso, abierto”.
Los tiempos han pasado y aquel extraordinario segunda base, pequeño de estatura, un “Chapo” como dicen en el Norte Pacífico a los de esta catadura, se convirtió en un seguro miembro del Salón de la Fama.
Y de ser eso pasó a convertirse en un cotizado mánager. Le ha llegado, así lo confiesa, una de las grandes oportunidades de su vida. “Porque dirigir a los Leones de Yucatán es dirigir a una de las franquicias más importantes del béisbol mexicano”.
Es el nuevo empleo de un hombre católico, de fe inquebrantable, yerno de uno de los más grandes peloteros de México, “Paquín” Estrada, que fue campeón como pelotero y como timonel.
Le contactamos en su natal San Luis Río Colorado, Sonora, donde alistaba con la familia al completo los detalles de la graduación de su hijo mayor como fisioterapeuta. Era, le dijimos, para su presentación en sociedad con nuestros lectores del Diario y usuarios de las diversas plataformas de Grupo Megamedia.
Lo ha ganado todo prácticamente en su carrera… Y ahora ver a sus hijos realizarse..
Sí. La vida ha sido afortunada conmigo y con nosotros. Estamos aquí con lo de la graduación del muchacho, el mayor. Se gradúa de fisioterapeuta, terminó, a Dios gracias, en la UVM. Estamos todos contentos.
Un fisioterapeuta con nombres y apellidos de inmortales del béisbol…
Así es (sonríe). Se llama Roberto Francisco Vizcarra Estrada.
Díganos en corto ¿qué representan los Leones para usted?
Creo que en los últimos años es una de las franquicias que más éxito han tenido. Se nota el trabajo que han hecho, con contrataciones importantes. A veces no se logran los objetivos, pero pues todos queremos competir y ganar. Así es el juego…
¿Y Yucatán y la ciudad?
Cuando un pelotero llega a Mérida siempre piensa en una bonita estadía porque es una ciudad muy bonita, ideal para vivir. Y se lo digo con todo y que generalmente venimos tres días por año. En todos lados oímos que es una ciudad de las mejores para vivir y pues me gustaría sentirme bien siendo mi nueva casa.
Beisbolísticamente, ¿qué puede decir de los Leones?
Como ya comentamos, un equipo protagonista. Ha tenido muy buenos peloteros, tiene una muy buena labor de oficina. Eso es importante. Antes de hablar con usted estaba al teléfono con director David Cortés tratando temas de la pretemporada, del plan de trabajo, de los peloteros. Ya quiero que llegue la fecha para comenzar a trabajar.
¿Y el equipo actual?
Me gusta lo que hay en el róster. Tenemos muy buenos peloteros, una base mexicana muy fuerte, peloteros jóvenes y otros de mucha experiencia. Creo que será una muy buena combinación. A lo mejor no bateadores de jonrones, pero sí buenos hombres de contacto. La rotación se ve fuerte con los que hay. Es una base sólida ya establecida. Presentamos un róster interesante, con nuevas contrataciones como Wálter Ibarra, Luis “Pepón” Juárez, regresa más en forma Sebastián Valle, José Juan Aguilar, con la gran temporada que dio Diego Madero. Tenemos que enfocarnos en que sigan en su juego.
El desafío, sin embargo, es grande en un equipo que ha llegado tres veces a la final de la Zona Sur y no la ha ganado. ¿Un reto enorme?
Lo primero que le diré es que agradezco a la familia Arellano por considerarme para dirigir a los Leones. Y déjeme decirle que daré todo de mi parte para alcanzar ese objetivo. Se han quedado cerca de lograrlo y vamos a luchar con todo para alcanzarlo.
¿Qué vamos a ver de los Leones? ¿Qué esperar?
Un béisbol dinámico. Me gusta que podamos tener un equipo rápido. Que pueda hacer el béisbol con fundamentos, el béisbol pequeño, agresivo y agradable.
¿Es lo que se debe hacer en un parque como el Kukulcán? Grandes monstruos han venido como jonroneros y…
Mire como le comenté: es un parque grande, amplio, no vuela la pelota. Pero usted puede ver cuántos jonrones batean en Veracruz, en Tabasco, en Campeche, en Yucatán, y por ejemplo, cuántos batean en Puebla, en la capital. Más que preocuparme porque mis muchachos bateen 20 o 30 jonrones, trabajaremos fuerte con el coach de bateo para que mejoren 20 o 30 milésimas en su porcentaje de bateo. Creo que eso será mejor para todos. Queremos un equipo veloz, tratando de jugar en nuestro parque, en nuestra zona. El béisbol es diferente en el Sur y en la Norte, por eso, necesitamos un equipo veloz.
Evidentemente usted sabe que la exigencia en Yucatán es distinta a otras plazas. Hay afición que exige y directiva que pide resultados
Eso lo tengo claro. Sé la responsabilidad de dirigir a un equipo que está en un gran momento y ha sido siempre protagonista de la Liga Mexicana. Agradezco a los dueños de los Leones por fijarse en mí.
Vizcarra estaba por recibir a su suegro, el inmortal “Paquín” Estrada para la graduación de Francisco Roberto. Su segundo hijo Andrés, debutó el año pasado con los Tigres de Quintana Roo que él dirigía, y el menor está estudiando la secundaria.
¿Carlo… Carlos? Preguntamos ante la dificultad en la señal telefónica. “No, Karol, Karol como el Papa, Karol Wojtyla”. ¿Es usted católico creyente? “Sí. Mucho. Creo en Dios y en sus designios”.
Más que preocuparme porque mis muchachos bateen 20 o 30 jonrones, trabajaremos fuerte con el coach de bateo para que mejoren 20 o 30 milésimas en su porcentaje de bateo
