Los anuncios comerciales del domingo en el Super Bowl fueron del humor soso a mensajes sobre causas sociales… también algo sosos.
Tras un año divisivo, los anunciantes trabajaron horas extra para ganarse al público con mensajes entretenidos que no ofendieran. El humor y las insinuaciones sexuales que solían ser lugar común durante los comerciales en los descansos del Super Bowl no se vieron por ninguna parte.
En vez, Budweiser, como siempre la mayor anunciante durante la gran final de la NFL, evitó los usuales cachorros y caballos para mostrar a empleados enviando agua a lugares necesitados, como Puerto Rico y California. Verizon mostró a personas agradeciéndoles a los servicios de emergencia que los salvaron.
“Este es un año en el cual la gente se está sintiendo un poco raída en las esquinas por el ambiente de división política a ambos lados”, dijo Kelly O’Keefe, profesora en el Brandcenter de la Universidad Virginia Commonwealth. “Quieren sentir que todavía hay algo bueno”.
Un comercial de Amazon mostró a diferentes celebridades —entre ellas la actriz Rebel Wilson, el actor Anthony Hopkins, la cantante Cardi B y el chef Gordon Ramsay— reemplazando a Alexa, la voz de Amazon.
M&M’s tuvo a Danny DeVito como un M&M humano. Y Mountain Dew y Doritos montaron una épica batalla de doblaje de hip hop entre los actores Morgan Freeman y Peter Dinklage, que hicieron playback sobre las voces de Missy Elliott y Busta Rhymes, respectivamente.
