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* Pacho: “Enorme responsabilidad” en el timón venado* Eduardo Vera, a seguir creciendo, mirando a las Mayores* Hamlet Flores, yucateco campeón con Alabama en EE.UU.

Y de pronto…

Suena el teléfono y los Venados de Mazatlán le comunican a Juan José Pacho que desde ese momento (lunes en la tarde) es el nuevo mánager del equipo, que es además, el club de sus amores.

Y también, todos andan buscando al pítcher del momento en la Liga Mexicana del Pacífico. Es un yucateco, Eduardo Vera Hernández, cuyo objetivo es tan sencillo como el sueño de todos: llegar a las Grandes Ligas.

Yucatán está en la escena otra vez. Y a eso súmele que otro de casa, Hamlet Flores Quijano, logra una beca años atrás para estudiar contaduría en Alabama y ya tiene para presumir un anillo jugando béisbol. Fue en la Asociación de Instituciones Independientes con los Tornados de Talladega College.

Pacho Burgos, un ídolo en Mazatlán (por mucho, más que en su propia tierra), trabaja desde hace años con los Venados, como director de la academia del club.

Anoche mismo dirigió a los ciervos en el Estadio Panamericano de Guadalajara, donde ocupó el sitio de Joe Álvarez, un cubano que llevó al club porteño a la cima del Pacífico, pero que se tuvo que regresar a su casa en Florida para atender asuntos personales. “La verdad me agarró de sorpresa porque no me lo esperaba, por una urgencia que tenía el mánager en Estados Unidos. Me dieron la confianza y estamos otra vez de nuevo, con la ilusión y las ganas de salir adelante, de llevar otra vez al equipo a clasificar primero y luego a pensar en el campeonato. Hay obstáculos, pero vamos a trabajar fuerte”, dijo Pacho en un mensaje enviado al Diario antes de enfudarse en la franela de los mazatlecos ayer por la tarde.

Pacho Burgos reconoció que no esperaba dirigir. “Es la tercera vez que entro como emergente para manejar al equipo. Son cosas que pasan, agarramos a los Venados con toda la responsabilidad y seriedad para ir adelante”.

Y se tomó tiempo para hablar de los peloteros del club, uno de ellos, la gran revelación de este año, Eduardo Vera, su coterráneo yucateco. “Se va Vera… Ha tenido un arranque increíble y eso nos va a mermar un poco”, dijo sobre el yucateco, quien en sus cuatro apariciones con los Venados este año no ha tolerado una sola carrera limpia. “Tiene una oportunidad para estar en Estados Unidos, en el entrenamiento del equipo de Grandes Ligas”.

Vera, intratable

Vera está que no cree en nadie. El yucateco, cuyo contrato con los Piratas de Pittsburgh incluye varias cláusulas especiales, ha lanzado veinte entradas con los Venados. Pero le queda una sola aparición puesto que su convenio indica cinco salidas, cada una de cinco actos. Todo mundo habla de él, en México y en Pittsburgh, pues los bucaneros siguen con todos sus radares cada paso que da el yucateco de 24 años.

En Mazatlán ya lo candidatean para ser el Novato del Año en el Pacífico, aunque todo quedará en cinco salidas. Una le falta para completar lo acordado con la organización de Pittsburgh.

Vera ha permitido apenas nueve hits y firmado solo un pasaporte, a cambio de 15 chocolates servidos. Sus rivales le batean para porcentaje de apenas .125.

Flores, en ascenso

El caso de Flores Quijano llama poderosamente la atención. Hamlet obtuvo una beca para estudiar en Talladega por sus logros en el béisbol, ganándose un sitio en un scouteo que realizaron hace algunos años, mientras jugaba para los Jaguares de la Uady y en la Liga “Naxón” Zapata de Invierno. Receptor y jardinero, se la rifó entre varios que tomaron parte en el reclutamiento ganándose un sitio con los Tornados.

Se matriculó en Contabilidad en Talladega College y fue haciéndose de un sitio con los Tornados, hasta ayudarlos a conseguir el campeonato de la Asociación de Instituciones Independientes, circuito en el que no es el único yucateco, ya que también allá juega Emilio Marrufo González, quien antes de emigrar a Estados Unidos con una beca era considerado como uno de los principales prospectos (ahora está en Florida).

“Lo que él ha logrado ojalá les abra el camino a muchos jóvenes yucatecos. El incluso los puede recomendar”, comentó Gary Espadas Cabrera, actualmente ingeniero, con reconocimiento por el Tecnológico de Monterrey que lo incluyó en su Salón de la Fama por sus logros en el diamante y en las aulas. “Puede ahorrarles muchos procesos al instruirlos de cómo hacer la transición que lleve más jóvenes yucatecos a escuelas extranjeras”, agregó Espadas Cabrera.

Originario de Conkal, Hamlet Andrés egresó de la Prepa Uno, estudió un año en la Facultad de Ingeniería Química y, en 2016, justo después de la Universíada Nacional, se fue a un campamento de cinco días y tras ese período le ofrecieron la beca deportiva. “Estudio Contaduría, carrera de cuatro años, y jugando béisbol quedamos campeones de la AII, por ello la foto del anillo (en sus redes sociales), y jugamos el Torneo Nacional de Asociaciones Independientes”, comenta desde Alabama el pelotero conkaleño.— Gaspar Silveira Malaver

 

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