El receptor firma por un año con los campeones
Antonio Brown llegó a un acuerdo contractual con los Patriotas de Nueva Inglaterra ayer, mismo día en que los Raiders de Oakland lo habían dejado en libertad.
Un nuevo vuelco en la carrera del temperamental receptor lo ha llevado de un equipo colista al campeón del Super Bowl más reciente. Y marca la continuación de una telenovela en que Brown ha desairado públicamente a dos equipos cuyo uniforme portaba, durante un solo receso entre temporadas.
Drew Robinson, agente de Brown, confirmó la firma del acuerdo con los “Pats”, en declaraciones a “The Associated Press”. Brown tenía previsto devengar hasta 50 millones de dólares con Oakland mediante un convenio por tres años.
En contraste, los “Pats” le garantizaron nueve millones para esta campaña, con la posibilidad de percibir hasta 15 millones.
Brown publicó en Instagram una foto de sí mismo en un uniforme de los Patriots, poco después de que “ESPN” dio la noticia de la contratación. Poco después, Julian Edelman, receptor de Nueva Inglaterra, hizo “clic” para manifestar que le gustaba lo publicado.
Un vocero de los Patriotas no respondió de inmediato a una solicitud de declaraciones sobre el acuerdo.
Nueva Inglaterra abre la campaña hoy por la noche, enfrentando a los Acereros, precisamente el primer equipo que Brown abandonó tras concluir la temporada anterior, en la que tuvo algunos conflictos públicos con la organización.
Durante el encuentro, está previsto que los Patriotas icen el banderín conmemorativo de su sexto título del Super Bowl.
Debutan los Cafés
Luego de dos temporadas en que Cleveland acumuló un paupérrimo récord de 1-31, el quarterback novato Baker Mayfield encabezó a los Cafés hacia el final del túnel con una campaña de 2018 en que el equipo terminó con registro de 7-8-1, su mayor cantidad de triunfos desde 2007.
Ahora, Cleveland intenta mantener el ímpetu a su favor y apostó todo para romper la sequía de postemporada. Adquirió en canje al receptor Odell Beckham Jr. y esta tarde recibirá a los Titanes de Tennessee en su debut de 2019.
A pesar de tres temporadas consecutivas con marca de 9-7, los Titanes inician la campaña como un enorme signo de interrogación y sin el optimismo que sobra en Cleveland. La razón no es ninguna interrogante: la irregularidad que ha mostrado el quarterback Marcus Mariota durante sus primeros cuatro años en la NFL.— AP
