Construirán un ruedo en terreno del Sur meridano
Pronto, si todo sale como se planea y se quiere, los niños toreros de ahora y los del futuro, tendrán un sitio para poder practicar.
El domingo pasado, de forma simbólica, se colocó la primera piedra de un ruedo taurino que se construirá en un terreno de San Antonio Xluch II, casi llegando al periférico meridano, en el Sur. La idea e intenciones nacieron de Wílliam Muñoz Briceño, un fiel aficionado a todo lo relacionado con los toros y los caballos. Fue “mi sueño de niño, ser torero, pero no se pudo. Pero siempre me aficioné a los caballos, la charrería. Y claro, vamos a los toros siempre que podamos. Queremos hacer el ruedo para los toreros de ahora, para los que están tratando de abrirse paso y para los que vengan más adelante”.
Su proyecto personal ya tiene el primer bosquejo, el planteamiento arquitectónico que muestra un recinto construido con piedras, con la fachada con arcos. Y la maquinaria pesada ya desmontó el terreno donde se asentará lo que le llamarán “El Refugio”, aunque el dibujo lo señala como “El Paraíso”. De cualquier forma será un bálsamo para la Fiesta de Yucatán.
El ruedo, dijo, se construirá aprovechando los bancos de piedra que hay en el terreno, lo que representa un gasto menos en la inversión que planea realizar.
Muñoz Briceño es amigo desde hace años de José Buenaventura Chuc, conocido en el mundillo taurino de casa como José Ventura, cuyo hijo menor, Julio Ventura “Venturita”, es uno de los alumnos de la Escuela Taurina de Yucatán que entrenaban en la Unidad Deportiva del Sur, pero que se quedaron sin el espacio que usaban por asuntos administrativos. Y fue entonces que, a raíz de ese problema, les abrió un espacio en el terreno, donde siguieron su preparación para distintos festejos, incluso a nivel nacional y con destacada nota.
“Si podemos hacer algo por la Fiesta, esta quiero que sea nuestra aportación. Y que Dios y los amigos nos apoyen siempre”, dijo el aficionado, ante amigos y los mismos jovencitos toreros, que, después, deleitaron a los asistentes echando capa y plantando muleta ante tres vaquillas, ante ovaciones de los asistentes. Participaron en el tentadero “Venturita”, Mariangel Segovia, Gustavo Morales, Santiago Canul “El Callado”, Juan Diego, Johan Rivero, Jafet Rivero y Gilda González “La Paloma”. Y miraban los matadores Michelito y André Lagravere, así como el subalterno y sastre torero Daniel Cauoch.
“No podemos más que estar agradecidos por lo que Wílliam está haciendo por los muchachos. Y también por las generaciones que vienen”, dijo José Ventura.
Los chicos que torearon le brindaron sus faenas al organizador del festejo, convencidos de que, como dijo Mariangel Segovia Ferráez, “tenemos que agradecer a quien nos abrió las puertas de su casa para poder seguir preparándonos”.
“Venturita” explicó que “no teníamos donde. Ahora tenemos un lugar, y si Dios quiere, habrá espacio para todos los taurinos”.
Muñoz Briceño confía en que toda la obra llegará a feliz final. La Fiesta lo espera también.— Gaspar Silveira
