Los Leones de Yucatán no pudieron en el primer partido de la serie ante los Pericos de Puebla

Nueva derrota de Yucatán tras una buena apertura

Los Leones, nos comentan, ya apalabraron a un mánager que consideran puede hacer que el equipo salga del marasmo en donde se encuentra.

Ojalá sea pronto porque el equipo nada más no levanta y lo construido en las primeras dos series con maravilloso paso, se está desmoronando.

Sin bateo, los Leones se quedaron con otra dolorosa derrota, esta vez por lechada de 2-0 ante los Pericos de Puebla, al arrancar la serie de fin de semana en el Parque Kukulcán.

La tercera derrota en fila de los melenudos se debió a otra muestra de anemia ofensiva. Ironías, o sencillamente no se entiende: los Leones requieren bateo, un buen sacudón, pero el equipo trajo otro pítcher, un ex de Grandes Ligas llamado Mike Broadway que entró por el jardinero Tony Campana.

Simplemente dejaron de caminar los reyes de la selva que ganaron sus primeros seis partidos de la temporada y ahora tienen marca de 15-14, apenas arriba de la cifra mágica de los .500. Y lo de decir que urge hacer algo es en realidad una frase trillada que lleva muchos días sobre la mesa.

Pero en los escritorios se ganan partidos cuando en el diamante se hacen las cosas adecuadas. Tras sacar del róster a Campana, el interino “Chico” Rodríguez hizo ajustes en su line up. Siempre que se mueve el “muñeco” se dan resultados, pero esta vez no ocurrió así.

Y otra vez se desperdició una gran apertura. Tercera vez que Logan Ondrusek se va sin ganar tras cumplir más que decorosamente.

Los compañeros le dieron paupérrimo apoyo: en total los Leones batearon cuatro incogibles, uno de Alex Liddi, dos de Yadir Drake y uno más de Wálter Ibarra, los que han mostrado más consistencia entre los regulares.

¿Y los demás? “Pa los tigers”, como dicen en el argot beisbolístico.

Norberto Obeso fue movido a primer bate, pero el hermosillense sigue sin centrarse y anoche se fue de 4-0. Anunciado como una estrella a seguir, compila porcentaje de .121. Volvió a aparecer como titular en las paradas cortas Marco Tulio Jaime, pero el diminuto torpedero falló en su único turno legal (un toque de bola de sorpresa que lo dejó a él sorprendido porque el receptor perico Kevin García se avivó atrapando la pelota con un salto). No es tanto que halla fallado ese toque, sino que Jaime vio caer a .077 su porcentaje, con dos hits en 25 turnos. Nada de maravillas en el chico de Arizona. Fernando Pérez, igual en crisis: de 4-0 y su porcentaje se redujo a .204.

Así es imposible.

Si los mismos son los que batean y no encuentran corredores en base, no podrá mejorar esto.

Por ello Ondrusek sufrió su segunda derrota de la campaña, inmerecidamente, como apuntamos. El estadounidense lanzó seis rollos con seis hits aislados, una carrera sucia (clave allí un error en el tiro de Jaime a Pérez en una jugada de rutina), sin firmar pasaportes y engomando a siete.Puebla llegó con una de las mejores ofensivas de la Liga Mexicana este año, pero ganó por las deficiencias de los rivales, más que por aciertos. La de la quiniela en gran parte fue por el error ya mencionado, y la segunda, ante el debutante Broadway, con un sencillo, un toque de bola y doblete impulsor. Listo.

Yucatán pudo hacer algo en varios momentos del partido, pero sin bateo oportuno y concentración al correr las bases o ejecutar jugadas prefabricadas, se diluyeron las ilusiones.

El mánager que venga deberá traer en su maleta una solución en el ataque (un buen aporreador de pelotas) y decisión para mandar al pino a quienes no responden, lo mismo en el campo que en el dogaut. Incluso si tiene palmarés de campeón (como nos dicen), deberá olvidar su banderín para sacar del hoyo este proyecto al que le quedan 37 juegos de temporada regular. Mucho camino, y a la vez poco.

Hoy, a las 6 de la tarde, se jugará el segundo de la serie.— GASPAR SILVEIRA MALAVER

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