Ya suman cinco los casos a un paso del bronce
Un chico de 21 años volvió a hacer que nuevamente los mexicanos se trasnocharan, pero de nueva cuenta llegó uno de los resultados más repetidos para la delegación en estos Juegos Olímpicos: el cuarto sitio.
Jorge Martín Orozco, tapatío de 21 años, se metió a la final de foso (trap) en el tiro deportivo, quedándose a cinco platos del podio.
En un deporte hasta ayer desconocido para la gran mayoría, Orozco, gamer en su tiempo libre y quien, según la transmisión trasnochadora escucha música metal previo a competir, ilusionó a muchos con su tino.
El tapatío estaba teniendo una primera ronda de ensueño al conseguir 19 disparos de 19 intentos, liderando por dos o hasta tres a los demás competidores. Luego, fueron tres disparos errados y comenzó la debacle y la llegada al cuarto sitio, el primero de los que no reparten medallas olímpicas.
Es el quinto cuarto lugar para la delegación mexicana en estos Juegos.
Los cuartos
Jorge se une a las parejas de clavadistas Dolores Hernández-Carolina Mendoza, Diego Balleza-Kevin Berlín y Yahel Castillo-Juan Celaya, además de la selección de sóftbol, quienes también se quedaron cerca de acariciar la gloria.
Pese a no ser considerado esperanza de medalla, Orozco se instaló en la final, en la que superó a Abdulrahman Al Faihan (Kuwait) y Haicheng Yu (China), pero cuando solo quedaban cuatro tiradores, falló sus últimos tres disparos y quedó fuera.
Su gran actuación provocó que varios atletas mexicanos siguieran su actuación desde la Villa Olímpica, más allá de que no pudo subir al podio. El checo Jiri Liptak se llevó el oro, su compatriota David Kostelecky se colgó la plata y el británico Matthew Coward ganó el bronce.
Jorge sabe que lo hecho es histórico, a pesar de haber tenido muy cerca la tercera medalla para México.
“Sabemos que es un resultado que pasará los años, es un resultado histórico, es algo que jamás había pasado”, dijo el mexicano.
“La final que di fue bastante buena, sé que necesitaba apretar un poco más y por eso me quedé a un paso de las medallas, pero no importa, es una gran preparación, una gran experiencia y estoy listo para lo que viene… pensando ya en París 2024”, señaló Orozco.
La clave para no haber sido medallista fue, según él mismo, ponerse en el ritmo de los demás competidores, algo que le cobró factura.
“Me empecé a clavar mucho al ritmo de los otros competidores. De haber podido mantener un ritmo estable como al principio, creo que hubiera tenido un mejor resultado. Me encuentro bien”, concluyó.
