Foto: Megamedia

 

 

¿Se acalambraron los Olmecas? ¿O los Leones están en el plan en que los expertos los pusieron como finalistas en los previos al playball?

Como apuntamos al inicio, la experiencia siempre debe pesar en esta época del año, incluso sobre el ímpetu. Los Leones lo están probando y anoche derrotaron a los Olmecas, 5-1, colocándose a un triunfo de avanzar a la serie final de la Zona Sur.

Con la serie a su favor 3-1, los Leones enviarán hoy a Casey Harman en un duelo de zurdos que le enfrentará a Juan Pablo Oramas. Tabasco, por como jugó ayer, se apegará a esperar un milagro para forzar el regreso a casa. Los melenudos, obviamente, no quieren eso por nada del mundo.

Jake Thompson, curtido con largos años de experiencia entre el mejor béisbol del mundo y otras ligas, lanzó seis episodios en gran forma y otro hombre que ha sido clave desde que se vistió de león, Humberto Sosa, disparó panorámico cuadrangular de tres anotaciones en la cuarta entrada.

Fue, el batazo de Sosa, un mazazo para José Ignacio Marrujo, otro de los hombres poderosos de la rotación de los Olmecas que sale del Kukulcán sin ganar en días seguidos. De allí puede que venga el desplome tabasqueño. El viernes les dejó ventaja Luis Escobar, pero la desperdiciaron los relevistas.

Fue, el obús de Sosa, la muestra de que, generalmente, deben estar en el terreno los que están pasando por buen momento. El veracruzano es un hombre feliz jugando béisbol. Otros juegan porque es su sustento.

Y los Leones… bien, gracias. Se ven encarrilados.

Para ganar hay que aprovechar de todo. Un descuido de Marrujo fue bien aprovechado por Sosa anoche. El día previo, Yucatán lo hizo igual. Recuerde el bombazo de “Pepón” Juárez en la entrada 12 y todo lo que hubo previamente. Tabasco pudo ganar antes y no lo hizo. Hoy, los Olmecas del gran subliderato sureño, están cerca de quedar fuera porque ninguno de sus tres últimos abridores pudo llegar más allá de la sexta entrada. Los de los Leones, en cambio, han estado a tono. ¿Experiencia? Sin duda alguna.

Cuando las cosas salen, salen. Vea lo vivido por David Gutiérrez, alcanzado violentamente por una línea de Gilberto Galaviz. Golpe en pleno cuerpo. Pero el jubiloso feliz nuevo papá se levantó y siguió lanzando para completar una gran octava entrada. Otro salía del partido. Él, se mantuvo arriba.

Así los Leones. Otra vez decimos que parecen estar en el nivel en que los expertos los pusieron en sus vaticinios. Y el público en el estadio se volcó en apoyo, igual que siguiendo en televisión y en redes sociales.

Hoy podrían finiquitar esta serie, que no ha dejado de ser emocionante. Pero hay que ganar cuatro partidos para pasar y están obligados a hacerlo en casa. Lo mismo pensarán los Diablos Rojos, que ya se pusieron 3-0 sobre el Águila de Veracruz. La superfinal del Sur parece ser el plato fuerte que todos esperamos.— Gaspar Silveira

 

 

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán