A pesar de la reducción del recorrido, la antorcha olímpica hizo una parada ayer en la Gran Muralla China.

La taekwondista china Wu Jingyu, que se proclamó campeona olímpica en 2008 y 2012, llevó la llama hasta el icónico escenario en el segundo día de su recorrido previo a los Juegos. El relevo se acortó considerablemente a tres días por la pandemia del coronavirus.

La antorcha recorrió las tres zonas olímpicas: el centro de Pekín, el distrito de Yanqing y Zhangjiakou, en la vecina provincia de Hebei.

Los Juegos de Invierno han sufrido ya un impacto similar al que experimentaron los de Tokio el verano pasado. China dijo que solo espectadores seleccionados podrán entrar a las competiciones, y los deportistas, árbitros, personal y reporteros deben mantenerse en una burbuja que les impide entrar en contacto con la población general.

Los 135 portadores de la antorcha han pasado controles de salud y han estado controlados de cerca desde hace dos semanas.

Este relevo dista mucho del de 2008, cuando Pekín envió la llama olímpica de un viaje por todo el mundo antes de albergar los Juegos estivales. El evento provocó protestas contra las violaciones de los derechos humanos en el país y las políticas en Tíbet y Xinjiang.—AP

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