La presión en el Yankee Stadium durante un encuentro apretado en los últimos innings tiene un significado diferente para los Guardianes de Cleveland.
Su primer juego de la Serie Divisional, hoy por la noche, será también su primer viaje al Bronx desde una serie tensa en abril, en la que fanáticos hostiles en las gradas arrojaron a los jardineros de Cleveland botellas, latas y basura después de que Nueva York remontó y sacó una victoria por 5-4.
El ganador de la serie a un máximo de cinco encuentros enfrentará a los campeones defensores de la Liga Americana, Astros de Houston, o a los Marineros de Seattle, por el gallardete.
Será la primera serie de postemporada en el Yankee Stadium desde 2019. Nueva York barrió en dos juegos a Cleveland en 2020 y después fue eliminado por Tampa Bay. El año pasado, los Yanquis de Nueva York perdieron el juego de comodín en Boston.
Además del conocido pórtico corto en el jardín derecho, los Yanquis cuentan con fanáticos rabiosos que los alentaron a terminar con marca de 57-24 en casa, empatados con el mejor récord de Grandes Ligas.
“¡Hombre, es el cielo!”, dijo Aaron Judge. “Se me eriza la piel. Las presentaciones, corriendo en esa línea, la multitud vitoreando, todo el aire fresco, es fantástico. No hay nada similar. No alcanzas a escuchar el anuncio de las alineaciones. Incluso cuando estoy en el jardín derecho, con los ‘Bleacher Creatures’, apenas logro escuchar lo que están diciendo”.
En las otras llaves, los Filis visitarán a los Bravos, San Diego a los Dodgers y Houston recibe a Seattle.—AP
