WASHINGTON.- Un alto al fuego de 10 días comenzó en Líbano, en un intento por frenar los enfrentamientos entre Israel y la milicia de Hezbollah, un conflicto cuyo saldo actual es de miles de víctimas y tensiones regionales.
El acuerdo, anunciado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, busca además impulsar negociaciones más amplias que involucren a Irán.
Aunque el anuncio se presentó como un cese al fuego entre Israel y Líbano, la realidad es que los enfrentamientos han sido principalmente entre el ejército israelí y Hezbollah, grupo que no participó formalmente en el acuerdo.
Aún existe incertidumbre sobre la tregua debido a que Hezbollah no participó en el acuerdo.
El alto al fuego comenzó a la medianoche ((GMT+3) del viernes 17 de abril.
Inicia alto al fuego de 10 días en Líbano e Israel
El cese de hostilidades entró en vigor tras una serie de negociaciones diplomáticas impulsadas por Estados Unidos. Sin embargo, el acuerdo establece condiciones específicas que dejan abierta la posibilidad de nuevas tensiones en la región.
De acuerdo con el Departamento de Estado estadounidense, Israel mantiene el derecho de defenderse “en cualquier momento, contra ataques planificados, inminentes o en curso”.
Esto implica que, aunque no realizará operaciones ofensivas, no renuncia a responder militarmente.
Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que aceptó la tregua “para impulsar” los esfuerzos de paz, pero dejó claro que las tropas no se retirarán del sur de Líbano, donde buscan establecer una “zona de seguridad” de 10 kilómetros.
Hezbollah, en tanto, advirtió que la “ocupación israelí en nuestra tierra otorga a Líbano y a su pueblo el derecho a resistirla”, postura que podría complicar la estabilidad del acuerdo en los próximos días.
A pesar de la tregua, la tensión persistió en las primeras horas, ya que la milicia continuó lanzando cohetes hacia el norte de Israel, mientras las sirenas de alerta seguían activándose en zonas fronterizas.
Reacciones en Beirut y desplazamiento de civiles en Líbano
El inicio del alto al fuego fue recibido con celebraciones en Beirut, donde se escucharon ráfagas de disparos al aire poco después de la medianoche (hora local), en señal de alivio tras semanas de conflicto.
En paralelo, miles de familias desplazadas comenzaron a regresar hacia el sur del país y a los suburbios del sur de la capital, pese a las advertencias oficiales de esperar hasta confirmar la estabilidad de la tregua.
La guerra causó el desplazamiento de aproximadamente un millón de personas en Líbano, pero aún existe incertidumbre sobre cuándo podrán regresar de forma segura a sus hogares.
Las autoridades insistieron en que el retorno debe ser gradual, ya que la situación en el terreno sigue siendo volátil y no existen garantías de que el alto al fuego se mantenga.
Además, los daños en infraestructura y zonas residenciales complican el regreso inmediato de la población afectada por los enfrentamientos.
¿Cuál fue papel de Estados Unidos, Pakistán e Irán en el conflicto y tregua temporal?
El acuerdo de alto al fuego es resultado de una intensa actividad diplomática liderada por Estados Unidos. Según la Casa Blanca, se realizaron reuniones en Washington entre representantes de Israel y Líbano, seguidas de llamadas entre Trump y líderes regionales.
El secretario de Estado, Marco Rubio, participó en las gestiones al comunicarse con el presidente libanés, Joseph Aoun, quien respaldó la tregua.
Además, se informó que la mediación incluyó a Pakistán, país que ha jugado un papel clave en las conversaciones entre Estados Unidos e Irán, en un intento por extender el alto al fuego a nivel regional.
Incluso, Trump invitó a los líderes de ambos países a la Casa Blanca para lo que calificó como “las primeras conversaciones significativas” desde 1983, en busca de avanzar hacia un acuerdo más amplio.
No obstante, Hezbollah había rechazado previamente cualquier diálogo directo entre Líbano e Israel, lo que añade un elemento de complejidad a las negociaciones.
Impacto de la guerra de EE.UU. e Irán en el Medio Oriente
El alto al fuego en Líbano ocurre en medio de guerra más amplia que involucra a Estados Unidos, Irán e Israel, con repercusiones económicas y geopolíticas a nivel global.
Dicho conflicto tiene un saldo al menos 3,000 muertos en Irán, más de 2,100 en Líbano, 23 en Israel y víctimas adicionales en países del Golfo Pérsico, además de militares estadounidenses fallecidos.
Uno de los puntos críticos es el control del estrecho de Ormuz, una vía por la que transita cerca del 20% del petróleo mundial. Su cierre por parte de Irán ha provocado volatilidad en los mercados energéticos y aumento en los precios.
Aunque recientemente los precios del petróleo han mostrado una ligera caída ante la expectativa de una tregua, la situación sigue siendo incierta.
Funcionarios regionales señalaron que Estados Unidos e Irán podrían tener un “principio de acuerdo” para extender el alto al fuego, aunque persisten desacuerdos en temas clave como el programa nuclear iraní y las compensaciones por daños de guerra.
A pesar del inicio de la tregua, líderes internacionales advierten que el acuerdo es frágil y podría romperse si no se logran avances diplomáticos en los próximos días.
El secretario general de la ONU, António Guterres, recordó que los ataques contra infraestructura civil están prohibidos por el derecho internacional, en referencia a las amenazas de intensificar los bombardeos.
Por su parte, Trump instó a Hezbollah a comportarse “bien y amablemente” durante este periodo, al tiempo que expresó su deseo de alcanzar una paz duradera “de una vez por todas”.
Sin embargo, Irán mantiene una postura firme al rechazar propuestas que no incluyan el fin permanente del conflicto, lo que dificulta una solución inmediata.
Con un plazo limitado de 10 días, el éxito del alto al fuego dependerá de la voluntad de las partes para avanzar en negociaciones sustantivas, en una región marcada por décadas de conflicto y tensiones geopolíticas.
Con información de AP y EFE
