Previo al arranque de la octava ronda de la categoría Magistral, los principales contendientes a la corona principal del “Carlos Torre” trataban de matar los nervios. Y es que no hay duda que lo que se vive en la recta final del torneo yucateco es propio de comerse las uñas, fumarse un cigarro o quedarse con los ojos hacia arriba mirando el techo del hotel.
“Vamos a un relax… esto se está poniendo muy bueno”, comentó Luis Ibarra Chami, yucateco que, con una victoria en la ronda matutina, alcanzó cinco puntos y se metió entre los mejores exponentes de la edición XXXII del Torneo Internacional de Ajedrez “GM Carlos Torre Repetto, In Memóriam”.
“Chacho” iba a fumarse un cigarrillo en el acceso del hotel sede. No se podían ocultar los nervios. Se unió de inmediato el cubano naturalizado mexicano Juan Carlos González Zamora, otro que está con aspiraciones de meterse entre los mejores.
Ibarra Chami señaló que “este torneo está duro de verdad. Ni pensar en que este o el otro son favoritos. Está de verdad bárbaro. Me han tocado rivales muy fuertes, igual a Manuel (León Hoyos, Gran Maestro de casa que está jugando el torneo). Hoy me toca contra el campeón, (Carlos) Albornoz, es mi coco, ya me ganó dos veces aquí, las dos veces que ha sido campeón. Y este año me ganó en el Seccional de República Dominicana. Mejor vamos a tratar de disfrutar la partida y que podamos ganar”.
Todo esto antes de soltarse en un diálogo, literal, “de grandes maestros”, con temática ad hoc entre experimentados ajedrecistas. Que si los desempates, que si tal o cual juega con blancas mejor que con negras, que si la duración de las partidas. Otros varios se unieron al cotilleo magistral, mientras se formaban filas en los accesos para entregar los teléfonos y documentarlos, antes de ir a las mesas.
El salón principal del Hotel Los Aluxes, atiborrado, parecía tener un aire con zumbido de moscas en los primeros minutos hasta que, ya todos sentados frente a sus piezas, comenzaron las batallas de la penúltima fecha. Leves murmullos de quienes entran a la sala. Es todo lo que se alcanza a escuchar.
La mesa en la que más se concentraban las miradas era la del cubano Luis Ernesto Quesada Pérez y el peruano José Eduardo Martínez Alcántara, quienes entraron a esa octava ronda con 5.5 puntos, primeros en la tabla. En teoría, de esa partida podría salir el que hoy, a las 7 de la noche, levante el trofeo de monarca de la categoría Magistral.
Arañando, el multicampeón Lázaro Bruzón Batista se metió en el grupo de sublíderes con 5 unidades, matemáticamente con posibilidades de lograr su sexto campeonato. En ese grupo está Ibarra Chami, la esperanza yucateca. Bruzón jugaba ante Omar Almeida Quintana en tenso enfrentamiento que hizo que varias veces se perara para ir a acechar las otras mesas. Todos hacen lo mismo como un ritual.
El otro Quesada Pérez, Yaser, tenía juego ante su compatriota antillano Isan Reynaldo Ortiz Suárez, y el inca Emilio Córdova, ante el antillano Elier Mesa Miranda. Furia de titanes en el reino de Caissa en busca del rey del torneo que homenajea al mejor ajedreicista mexicano de la historia.— Gaspar Silveira
