Lo tiene bien claro Gilda Cota Vera: “Nada me detendrá, ni la esclerosis”.
Y ese ímpetu por superarse es lo que, contra viento y marea, tiene a la yucateca contando las horas para participar en el Campeonato Mundial de Paraatletismo (World Para Athletics Championships), que se desarrolla en París, Francia.
La yucateca, tras una sobresaliente actuación en el Classic Dessert en Arizona, se ganó el derecho de ir a la Copa del Mundo, con participación en clasificación F57, en impulso de bala y lanzamiento de disco.
Pero su camino ha sido siempre difícil desde que le diagnosticaron la esclerosis múltiple en plena pandemia y llegando a París sufrió las consecuencias de esa enfermedad degenerativa que, en lo personal, le implica tener que moverse en silla de ruedas o con muletas especiales y entrenar con un banco igual especial para poder realizar sus impulsos.
“Desafortunadamente días previos al Mundial tuvimos una crisis, una recaída por la esclerosis, que nos originó para parestesia del lado derecho del cuerpo, con pérdida de fuerza y movilidad y afectación del habla”, detalló, en mensajes enviados al Diario.
Abanderado
Gilda Guadalupe, por sus marcas y entre el reconocimiento general, había sido considerada para ser la abanderada de la delegación mexicana en la ceremonia inaugural del Mundial. Lo que, por su recaída, no pudo cristalizarse a fin de cuentas y el honor correspondió a un deportista de Nuevo León.
“Pero aun así, aquí estamos dando todo el corazón y demostrando que puedo. Desafortunadamente la marca se vio afectada (su sueño era superar sus récords personales en París), pero aún tenemos en noviembre los Parapanamericanos, así que regresando a casa toca rehabilitación y tratamientos para recuperarnos y estar lo mejor para los ‘Panas’”, explica la deportista.
Y remata: “Esto aún comienza y la esclerosis no me va detener”.
Gilda Guadalupe, quien es estudiante de Criminalística, confía en quedar en las mejores condiciones posibles para su cita en el Mundial de París, agendada para el sábado 15. “Vamos a salir a darlo todo, con ilusión al tope”, dice, y envía una imagen desde el Estadio Charléty, con imponente escenario de fondo. “Es un orgullo estar aquí”, dice.— Gaspar Silveira
