Las manifestaciones callejeras dominaron la escena a las afueras de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en el centro de la capital, con grupos a favor y en contra de la tauromaquia, en la jornada en que la máxima instancia decidió votar a favor del regreso de los toros a la Monumental Plaza México.
Al ritmo de pasodobles y rancheras mexicanas, y entre gritos de “¡toros sí, toreros también!”, cientos de manifestantes exigieron a los ministros de la Corte la reanudación de actividades en la histórica plaza mexicana. En medio de la calle, el joven aficionado José Pablo Vargas aprovechó para improvisar algunos pases con su capote mientras algunos manifestantes le gritaban “¡olé, olé!” y lo aplaudían.
Muy cerca de Vargas estaban los defensores de los animales que, levantando carteles en los que se leía “México dice ¡no! a las corridas de toros”.
La disputa que se ha librado en los tribunales ha alentado el debate en México sobre esta tradición de más de cinco siglos de historia y que aún se preserva en España, Francia y Portugal y otros países de la región, con excepción de Brasil, Argentina, Chile y Uruguay, donde está prohibida.
A favor están los ganaderos, empresarios y aficionados que sostienen que la prohibición de las corridas de toros en Ciudad de México deja sin empleo a miles de personas que laboran en esa industria, que se estima que genera en el país ingresos anuales por unos 400 millones de dólares.
“Esto no es tema de bienestar animal. Es un tema de libertades, de cómo se aplica la justicia al resto de la sociedad”, indicó a The Associated Press José Saborit, director de la asociación civil Tauromaquia Mexicana, al asegurar que las corridas de toros representan parte de la cultura mexicana, que no se pueden abolir por la vía de decisiones judiciales.
“Un pequeño sector de la población quiere imponer su moral y creo que todos tenemos cabida reguladamente en este mundo, en esta misma sociedad”, agregó.
De acuerdo con cifras de la Asociación Nacional de Criadores del Toro de Lidia en México, la actividad taurina genera 80,000 puestos de trabajo directos y otros 146,000 empleos indirectos.
En contra están los defensores de los animales para quienes el retorno de las actividades taurinas a la capital mexicana representa un “gran retroceso” en sus luchas y podría animar a los jueces a anular también las suspensiones de las corridas que se aprobaron en otros estados como Sonora, Guerrero, Coahuila, Quintana Roo y, recientemente, en Guadalajara, capital de Jalisco.
El mundo del toro reaccionó con beneplácito a la noticia, que comenzó a circular desde temprano, con la posibilidad de la votación a favor, y que se hizo oficial a eso de las 2 de la tarde. En España, Portugal, Francia y países latinos fue recibida la noticia con positivismo, considerando que la México es bastión para la tauromaquia mundial, como lo son las plazas de Madrid y Sevilla.
“Para todos los que estamos involucrados en la fiesta brava mexicana y en el mundo es una gran noticia el que autoricen la reapertura de la Plaza México. A todos nos beneficia, alienta a seguir adelante”, opinó la empresa Toros Yucatán, que lleva los destinos de la Plaza Mérida.
