Sin pensarlo, en la férrea lucha por el balón en el césped de “La Jaula”, se vieron frente a frente dos jugadores que probaron las mieles de Primera División con el América. De épocas y proyectos distintos.

Pero el ímpetu por el balón sigue siendo el mismo.

Martín Matienzo, con 60 años, americanista entre 1986 y 1988, antes de llegar a Yucatán para quedarse, sigue peleando como un chamaco en las canchas locales. Carlos Rosel Bermont, yucatec, con 29, está experimentando jugar en ligas de casa, en una pausa temporal de su carrera en el profesionalismo.

“No puedo dejar el fútbol activo. Es una pasión que me rebasa”, dice Martín García Matienzo, Martín Matienzo para el fútbol. Fue una de las figuras de aquellos Venados de Yucatán que, en 1989, casi logran el soñado ascenso a Primera División.

Ahora, encabeza un proyecto llamado TAI, un equipo que, entre familiares, amigos y varios jugadores de la élite local, militan en ese equipo en la Primera Fuerza del fútbol 7, un circuito que tiene clubes armados hasta los dientes. Rosel Bermont, quien debutó en 2015 con el América, es refuerzo de lujo de Real Mixe, que ganó en shootouts tras un empate 5-5 en tiempo reglamentario ante TAI, en días pasados.

Matienzo, el gestor de TAI, considera vital que la pasión no muera en la gente, en cualquier tópico de la vida. El equipo arrancó en 2008 como un grupo familiar, cuando su hijo y sobrinos eran Sub-15. “Pero fue cambiando porque se titularon, entre ingenieros, abogados, pilotos de avión, y luego entraron exjugadores profesionales como Nicolás Saucedo, Pablo Torres, “Tato” Torres, y el equipo sigue porque nos gusta venir a darlo todo, a jugar, divertirnos y tratar de hacer personas de bien”.

Considera clave el sentido social, pues “en TAI incrustamos jugadores Sub-19 del sur y oriente de la ciudad, que son de edades difíciles. Y próximamente tendremos un representativo femenil”.

Y en el cuadro de damas, la capitana será Julieta Matienzo. El sendero del fútbol seguirá.— Gaspar Silveira