El Torneo Internacional GM “Carlos Torre Repetto, In Memóriam” aspira a una larga vida. El ya consolidado certamen de ajedrez, que vive en esta edición XXXIV una situación difícil, espera ir adelante para futuros años, de acuerdo con los mensajes ofrecidos ayer en la ceremonia de apertura.
Siete Grandes Maestros y dos serios aspirantes al título máximo en el universo de las 64 casillas buscan el título del torneo que se juega en honor del ajedrecista mexicano más conocido, Carlos Torre Repetto.
Pero en esta edición, que se disputa en el Multigimnasio “Socorro Cerón Herrera” del Complejo Deportivo Kukulcán, se está viendo el listado más débil en tres décadas, en parte por cuestiones presupuestarias y también por los estira y afloja administrativos.
El “Torre” de este año presenta su expectativa grande basada en las pasiones. Se hizo con sus categorías tradicionales, con un estimado de 750 jugadores, entre los genios del tablero, los que quieren subir en un crecimiento que no se detiene y, también, partiendo de las bases que son los niños en edad de iniciación.
Uno de los impulsores desde décadas atrás, el Maestro Internacional Ramón Huerta Sorís, hizo hincapié en la necesidad imperiosa de que el ajedrez sea una materia escolar obligatoria. Será fundamental para el “Carlos Torre” seguir ese proceso. El presidente del Patronato del “Torre”, Daniel Zacarías Martínez, abogó por un mayor respaldo que permita llegar a la edición XXXV con mejor semblante, que venga lo mismo del entero gubernamental que del lado de la iniciativa privada. El torneo merece eso y más. La categoría Magistral vio ayer, tras la inauguración, el estreno de Sion Galaviz Medina, Maestro Internacional que busca la norma de Gran Maestro en este certamen, igual que el estadounidense Kyron Griffith. Sion y su lucha pueden ser punta de lanza porque, joven y de alta proyección, es la referencia inmediata para seguir mostrando que, si se profundiza el apoyo desde abajo, se pueden alcanzar metas pronto. Y los jóvenes como el Gran Maestro Carlos Albornoz, tricampeón que llegó de Cuba, y el mexicano José Eduardo Martínez Alcántara, monarca defensor, están dándole realce a este torneo, igual que el peruano Jorge Cori, que junto con Albornoz entraron empatados con tres unidades a la ronda posterior a la inauguración. Albornoz tuvo el honor del primer movimiento, que le fue contestado por Rigel Pinto Medina, director de Educación Secundaria de la Segey, con Armín Lizama Córdova, director del IDEY, y otros invitados, observando el lance.—Gaspar Silveira Malaver



