Un río humano que parecía interminable desfiló ayer en el campo 1 de la Liga Infantil y Juvenil Yucatán. Luego se dejó escuchar el playball.
Casi dos mil beisbolistas, de entre los 3 y los 17 años, alentados por otros cientos más con padres de familia y amigos, participaron en la ceremonia inaugural de la temporada número 105 de la Liga Infantil y Juvenil de Béisbol Yucatán, reforzando su misión de formar personas de bien, de la mano con el deporte.
Fueron 163 equipos registrados en seis divisiones, desde iniciación, kínder, 9-10, 11-12, 13-14 y 15-17 años, que durante cinco meses jugarán los fines de semana en los 18 campos de la Unidad Deportiva, que la siguiente semana pondrá en funcionamiento el nuevo diamante con medidas profesionales.
Los clubes desfilaron con banderines y madrinas, muchas ataviadas con hipiles y ternos, toda una tradición en las fiestas de apertura en la Liga Yucatán.
Posteriormente, los jugadores de los Ángeles de Mocochá, equipo de la categoría 7-8 años, se encargaron de recitar el credo deportivo desde el centro del diamante, y los niños y niñas de otros clubes les siguieron.
Asimismo, se rindió un emotivo homenaje a la señora María Lina del Socorro Herrera viuda de Novelo, quien hace cuarto de siglo donó y sembró un arbolito cerca del campo de la inauguración y hoy es un frondoso y gigantesco árbol. Además, fueron sus bisnietos los encargados de hacer la investidura del cambio de estafeta generacional: Diego Novelo Echeverría vistió a su hermano César Noé.
De los 163 equipos registrados, más de 20 son provienen interior del Estado. — Gaspar Silveira Malaver




