Hubo múltiples y significativos puntos destacados en la victoria de Carlos Alcaraz en el desempate del quinto set sobre Jannik Sinner en una emocionante final masculina de récord en la edición 2025 del Abierto de Francia.
Comencemos con esto: Todos aquellos preocupados por cómo sobreviviría el tenis masculino en la era posterior al “Gran Trío” (Roger Federer, Rafael Nadal y Novak Djokovic) pueden estar tranquilos.
Alcaraz y Sinner produjeron el pasado domingo cinco horas y media de evidencia de que este deporte está en buenas manos, y de que su rivalidad será, y quizás ya es, trascendental.
Tómalo de las palabras del propio Federer. El retirado tenista, quien se despidió con 20 títulos de Grand Slam, comenzó una publicación en las redes sociales declarando: “tres ganadores en París hoy”, luego enumeró a Alcaraz, Sinner y “el hermoso juego del tenis. ¡Qué partido!”, publicó el suizo.
Sinner y Alcaraz podrían renovar su rivalidad en Wimbledon. Este fue el duodécimo encuentro entre ambos, el primero en una final de un Grand Slam.
“Espero que no sea la última vez”, dijo Alcaraz. “Cada vez que nos enfrentamos… elevamos nuestro nivel al máximo”, destacó.
Sería sorprendente si no hubiera muchos más de estos por venir, quizás tan pronto como en Wimbledon, torneo que comienza el próximo 30 de junio y al que Alcaraz llegará como dos veces campeón defensor.
Su remontada contra Sinner desde dos sets abajo, luego tres puntos de campeonato para ganar Roland Garros no tiene precedentes.
“Su fortaleza es seguir creyendo todo el tiempo, hasta que la última bola se haya ido”, describió Juan Carlos Ferrero, entrenador de Alcaraz, como la mejor cualidad de su pupilo.
Carlos Alcaraz tiene cinco títulos de Grand Slam a los 22 años. La misma edad a la que Nadal, Bjorn Borg y Pete Sampras llegaron a cinco; nadie lo ha hecho más joven, lo que deja en claro lo especial que es. También lo hace el récord de 5-0 que tiene el español en finales de majors, sólo superado por Federer en los hombres (7-0).
Sinner también es bastante bueno. Hoy cumple un año completo como el clasificado como número uno del mundo. Ha llegado a las finales de sus últimos ocho torneos, una racha que logró por última vez Djokovic hace una década. Ha ganado tres majors y 47 de sus últimos 50 partidos.
Las tres derrotas fueron contra Alcaraz. Eso recuerda cuando Federer vencía a todos menos a Nadal.
Sinner también había ganado 31 sets de Slam consecutivos hasta que se colocó 2-0 arriba contra Alcaraz.
Lo que fue inconfundible para cualquiera que estuviera viendo en el partido en la cancha “Philippe Chatrier” o siguiéndolo desde la televisión es que un duelo entre Alcaraz y Sinner es un espectáculo imperdible.
Entre los dos han ganado los últimos seis títulos de Grand Slam. ¿La opinión de Sinner?
“Estoy feliz de ser parte de esto”, dijo el italiano de 23 años. “Sería aún más feliz si tuviera… el gran trofeo”, agregó el número uno.
Las largas extremidades de Sinner lo llevan a casi todas las bolas. El motor de Alcaraz alcanza velocidades que nadie puede igualar. El golpeo de bola de Sinner es puro. Los “drop shots” de Alcaraz son legendarios. Ambos dan golpes de fondo que dejan a los oponentes exasperados y a los espectadores boquiabiertos.
Todavía tienen margen de mejora. Sinner nunca ha ganado un partido que duró cuatro horas. Alcaraz pierde el enfoque en ocasiones.
Ambos están ansiosos por mejorar. Cuando Sinner regresó de una suspensión de tres meses por dopaje el mes pasado, introdujo una nueva postura de devolución en ángulo. Alcaraz ajustó su técnica de saque y revés.
Roger Federer predijo que grandes campeones volverían a surgir.— AP
