• El movimiento comercial en el centro meridano. La carestía se ha ido comiendo el aumento al salario mínimo de los últimos siete años
  • El aumento constante en los precios de los combustibles encarece alimentos, transporte y servicios, afectando el poder adquisitivo de familias

El presidente del Colegio de Economistas Peninsulares, Alejandro Caballero Sánchez, pronostica que continuará el deterioro de la economía mexicana, el encarecimiento de los productos de la canasta básica y la pérdida del poder adquisitivo del salario mínimo.

La canasta básica, que es un conjunto de alimentos, bienes y servicios para satisfacer las necesidades básicas de nutrición, higiene y salud de una familia por un mes, había rebasado hasta el último mes el 3% de aumento que reportó la Cámara de Comercio de Mérida.

Se perfila para que alcance el 5% o 7% de incremento en los próximos meses, lo que ocasionará que las familias restrinjan el consumo de algunos productos alimenticios, anticipa.

Entrevistado sobre el impacto que tiene en la economía el precio de los combustibles (en especial el diésel y la gasolina Premium) y la pérdida de ingreso real del salario mínimo que reporta la OCDE, Caballero Sánchez señala que, de acuerdo con las condiciones de la economía actual, “siente que la canasta básica ya subió poco más del 3%” y cada vez los aumentos al salario mínimo pierden poder adquisitivo.

Los aumentos al salario mínimo en los últimos siete años como parte de la política salarial del gobierno federal se los va comiendo la carestía”, señala. “Los que reciben de 10% a 15% de aumento no es proporcional con la inflación de la economía. El gobierno federal tiene una jugada muy difícil para meter gol, en términos futbolísticos”.

No ve alguna alternativa que disminuya los precios a escala global, no solo en México, porque todos dependen mucho del petróleo fósil.

Las energías alternativas apenas están llegando a México, como son los autos eléctricos, y la enorme cantidad de producción de energía requiere combustóleo.

“Estamos en una encrucijada, ahorita no sentimos con más crudeza la crisis porque estamos muy lejanos a la zona del conflicto y tenemos reservas de petróleo, pero hay otras economías que lo resienten más”, indica.

“La ventaja de México es que tenemos petróleo crudo, la desventaja es que se vende a Estados Unidos y cuando se vuelve a comprar ya refinada nos lo venden más caro”.

Gobiernos anteriores fallaron

Caballero Sánchez considera que todos los gobiernos anteriores han fallado a los ciudadanos porque no tuvieron esa perspectiva de crear y fomentar una economía más circular.

Se conformaron, por ejemplo, con producir tela, cuando debieron cultivar el algodón, fabricar los hilos, fabricar la tela, fabricar ropa e incursionar en varios segmentos de mercado.

“En el caso del petróleo los gobiernos tuvieron miopía, no pensaron en generar fábricas satelitales y circulares para que nuestra economía sea autosuficiente”, recalca.

“Vendemos el crudo, pero importamos el refinado que es más caro. No hemos hecho las bases de estas estructuras de la economía circular. Lo vemos con claridad en Yucatán donde tenemos la naranja dulce como un valioso insumo. Antes solo vendíamos la fruta, hoy se fabrica y vende jugo, pero no estamos visualizando que este producto agrícola necesita de otras materias primas como el envase y este insumo y otros los tenemos que importar”.

Como economista, ve que esa cadena es la que olvidan los gobiernos porque son políticos, no empresarios.

En el caso de los productos agrícolas que suben de precio y tienen impacto en la inflación mexicana, como el tomate, limón, entre otros, el presidente del Colegio de Economistas cree que es por el encarecimiento de los fertilizantes.

México sigue utilizando bastante fertilizante en el campo, todavía no entra a la era del cultivo agroecológico como lo hicieron los mayas que usaban las raíces como nutrientes del suelo, esa dependencia dificulta y encarece la producción de alimentos.

Esta crisis alimentaria continuará aun acaben las guerras de Ucrania contra Rusia y de Estados Unidos e Israel contra Irán.

“Este efecto del encarecimiento lo vemos en las plazas comerciales de Mérida donde ha disminuido el nivel de consumo, se ve en los estacionamientos de la ciudad donde se ven pocos vehículos con placas de otros estados. Esto quiere decir que se ha estado restringiendo el consumo”, señala. “Ojalá que las autoridades manejen adecuadamente las políticas fiscales y que sepan negociar para bien del país el tratado comercial con Estados Unidos y Canadá”.

Caballero Sánchez considera que los impuestos especiales a las gasolinas representan un 30% del costo del litro, y si el gobierno no ajusta su política fiscal tampoco se espera que se controle o bajen los precios de los productos de consumo.

Incluso, destaca que México es uno de los países que cobra mayor impuesto a los combustibles a nivel mundial.

“Actualmente la presidenta de la República, a través del Ieps, puede negociar una baja de precios en algunos productos, pero en economía la lógica es que si bajas en una, afectas a otras”, subraya. “Lo preocupante es que lo que dejan de recaudar como impuestos encarece el producto. La política del manejo de precios tope (en Magna y diésel) permitirá mover el porcentaje del impuesto especial, pero cada ficha que mueva el gobierno tendrá impacto en la inflación general y adyacente”.

También dice que si por ahora el gobierno federal ha mantenido la tasa inflacionaria entre 4% y 4.5%, ante este panorama de carestía puede aumentar a 5% en este mismo año, hay incertidumbre hasta cuándo se prolongará y es ilusorio pensar que se puede tomar como referente el tipo de inflación actual por todos los elementos que tienen que ser considerados.

Sobre una posible mejora de la economía por efectos del mundial de fútbol que se realizará en México en junio próximo, el economista ve con poco optimismo que esta gigantesca derrama económica beneficie a Yucatán porque el Sureste está lejos donde serán las sedes mundialistas y la avalancha turística llegará al centro y norte del país.

“Nos va ayudar un poco. Estamos en el sureste, estamos lejos”, reitera. “El fútbol genera una economía enorme por la venta de souvenirs, ocupación hotelera, venta de refrescos, y uso de múltiples servicios, pero este empuje económico turístico está diseñado a nivel nacional”.

Como prólogo de la crítica situación económica del país y del mundo, Caballero Sánchez dice que para el 2027 nos irá peor en materia económica.

Joaquín Orlando Chan Caamal, reportero de la Agencia Informativa Megamedia (AIM); es periodista desde 1987 y en 1993 ingresó a Diario de Yucatán, buque insignia de Grupo Megamedia. Escribe sobre el ámbito local y peninsular, especialmente contenidos sobre educación, economía, medio ambiente, sectores empresariales, sociedad y seguridad.