El Estadio Hidalgo fue escenario del cierre de una trayectoria emblemática en la Liga MX Femenil.
En el duelo de ayer entre Pachuca y Querétaro, correspondiente a la fecha dos del Clausura 2026, Mónica Ocampo jugó su último partido como profesional, tras casi 20 años de carrera.
La mediocampista inició como titular, permaneció 11 minutos en el campo y salió de cambio por Natalia Mauleón, en una sustitución simbólica que marcó el final de su etapa como jugadora.
A sus 39 años, Ocampo puso punto final a una carrera que dejó huella en el fútbol femenil mexicano e internacional.
Su nombre trascendió fronteras por el gol anotado ante Inglaterra en el Mundial de Alemania 2011, considerado el más bello en la historia de las Copas del Mundo femeniles, distinción que recibió de manera oficial ocho años después (2019).
Con el Pachuca construyó una etapa destacada que incluyó el título de la Liga MX Femenil en el Clausura 2025, una Copa Liga MX Femenil en 2017 y un Campeón de Campeones en 2025.
A nivel internacional, obtuvo dos medallas de oro en Juegos Centroamericanos, en 2014 y 2018.
La jugadora había anticipado su retiro días antes, aunque eligió despedirse en casa y con su afición.
Previo al encuentro, el club hidalguense le rindió un homenaje a través de sus redes sociales, calificándola como histórica. Tras su retiro, Ocampo se integrará al cuerpo técnico de las Tuzas, prolongando su vínculo con la institución.
Compañeras y cuerpo técnico destacaron su legado deportivo y humano, reconociendo su influencia dentro y fuera del terreno de juego.
