Sean McDermott llegó a Buffalo en 2017, imaginando el día en que miraría por la ventana de su oficina y vería una multitud de fanáticos celebrando el campeonato del Super Bowl.
Esa posibilidad terminó ayer, cuando McDermott fue despedido abruptamente por el propietario del equipo, Terry Pegula, tras una etapa de nueve años en el que el entrenador transformó a los Bills en contendientes perennes, pero no logró llegar al duelo por el Super Bowl.
La destitución se produjo dos días después de que los Bills fueran eliminados en una desgarradora derrota 33-30 en tiempo extra de visita a Denver en la ronda divisional de los playoffs. Buffalo se convirtió en el primer equipo de la NFL en ganar una ronda de playoffs en seis años consecutivos, pero sin poder llegar al Super Bowl.
“Sean ayudó a cambiar la mentalidad de esta organización y fue fundamental para que los Bills se convirtieran en un equipo de playoffs perenne. Pero siento que necesitamos una nueva estructura dentro de nuestro liderazgo para darle a esta organización la mejor oportunidad de llevar a nuestro equipo al siguiente nivel”, dijo Pegula.
Se espera que Beane busque un entrenador con mentalidad para impulsar una ofensiva en la que al quarterback Josh Allen se le pidió con demasiada frecuencia que cargara con el peso.
La producción del MVP de la NFL de 2024 disminuyó esta temporada. Terminó con 3,668 yardas y 25 touchdowns por pase, su producción más baja desde su 2a. temporada en 2019.
Los Bills tuvieron un récord de 12-5 en la temporada regular y vieron rota su racha de cinco años en la cima del Este de la Conferencia Este, finalizando en el segundo lugar, detrás de Nueva Inglaterra.
McDermott, de 51 años, terminó con una foja de 98-50 en la temporada regular y 8-8 en los playoffs, ocupando el segundo lugar en la lista del equipo en victorias detrás de Marv Levy (112-70 y 11-8), Salón de la Fama.— AP


