La marcha de Gianpiero Lambiase —el ingeniero de pista de Max Verstappen desde hace mucho tiempo— echará más leña al fuego del incendio que se está gestando en torno del futuro inmediato del cuatro veces campeón de la Fórmula Uno.
Ayer se confirmó que Lambiase se unirá a McLaren como director de competición (Chief Racing Officer) a más tardar en 2028, dado que su contrato con Red Bull finalizará al término de la temporada anterior, de acuerdo con ESPN.
Fue una noticia bomba, algo que podría tener graves repercusiones a largo plazo, pues, conocido como “GP” entre los aficionados familiarizados con las retransmisiones de la F1, es la voz al otro lado de los, a veces tensos, mensajes de radio de Verstappen.
La noticia del traspaso de Lambiase no podría haber llegado en un momento más inoportuno para las esperanzas de Red Bull de convencer a su piloto estrella de que siga compitiendo más allá de 2026. Verstappen dejó claro tras el Gran Premio de Japón que está sopesando seriamente abandonar la F1 al final del año, algo que ya había insinuado anteriormente. La probabilidad de que el neerlandés no continúe en 2027 —a menos que compita en un equipo distinto— parece ahora más tangible que nunca.
Su principal motivación para ello parece ser su declarado rechazo a los nuevos monoplazas, que incorporan motores híbridos con un énfasis sin precedente en la recuperación de energía de la batería y su posterior despliegue—; sin embargo, la situación en Red Bull, para el que compite desde 2016, tampoco es un factor insignificante. Sería fácil afirmar que el deseo de Verstappen de marcharse se debe simplemente a que este año se ha encontrado con un coche poco competitivo. Si bien esto es cierto en lo que respecta al estado actual del equipo, tal vez simplifique en exceso lo sucedido en Red Bull Racing, especialmente si se considera en el contexto del inicio de una nueva era de monoplazas en la F1 que podría pasar a la historia como la más controvertida y debatida de todos los tiempos. La inminente marcha de Lambiase se inscribe dentro de una tendencia que lleva gestándose entre bastidores desde hace algún tiempo.
