Marie-Louise Eta no estaba de humor ayer para celebrar después de debutar como la primera entrenadora en la Bundesliga.
Los aficionados del Unión Berlín homenajearon a Eta antes del partido, pero el equipo no estuvo a la altura de la ocasión al caer 2-1 en casa ante el Wolfsburg, que hasta entonces no había ganado en 12 partidos.
Eta había comentado antes del encuentro que solo quería ponerse manos a la obra, desviando la atención de sus propios logros al romper barreras y concentrándose, en cambio, en su tarea de asegurar la permanencia del Unión en la Bundesliga.
Fue nombrada entrenadora interina cuando faltaban cinco partidos para el final de la temporada. Ahora quedan cuatro, y el Unión está un punto más cerca de la zona de descenso, a solo seis, pese a dominar en el tramo final ante el Wolfsburgo.
“Antes que nada, por supuesto estoy decepcionada de que hayamos perdido este partido. Pero estoy muy contenta con la manera en que lo afrontamos hoy, con el rendimiento de los chicos. Hablamos de muchas cosas esta semana. También vimos a los chicos entrenar con buena energía, con gran convicción, y hoy aplicamos muy bien el plan que habíamos desarrollado en los últimos días”, señaló Eta.
Su equipo desperdició una serie de buenas ocasiones, con el portero del Wolfsburg, Kamil Grabara, como figura decisiva, mientras que errores en defensa permitieron que Patrick Wimmer y Dženan Pejcinovic marcaran temprano en cada tiempo para los visitantes.
“Hoy se trataba simplemente de centrarnos en lo esencial. Al final, se trataba de fútbol, y tenía muchas ganas de jugar aquí este partido de la Bundesliga. En última instancia, es amargo y decepcionante que nos vayamos de aquí sin ningún punto”, manifestó Eta.
Eta, de 34 años, se convirtió en la primera entrenadora en las máximas divisiones de las “cinco grandes” ligas europeas en el fútbol masculino, pero no se detuvo en absoluto en su logro.
El Bayern, sin rival
No es que el Bayern Múnich necesitara ayuda, pero el gigante bávaro puede asegurar otro título este fin de semana después de la victoria 2-1 del Hoffenheim sobre el Borussia Dortmund, segundo clasificado.
El delantero del Hoffenheim Andrej Kramaric anotó dos penales ayer —el segundo en el tiempo añadido— para propinarle al Dortmund una segunda derrota consecutiva que abre el camino para que el Bayern selle el título en casa ante Stuttgart el domingo.
El Bayern, al que le quedan cinco partidos por disputar frente a los cuatro del Dortmund, lidera por 12 puntos y necesita solo un punto más para asegurarse de terminar en la cima.
Sería el 13er campeonato alemán del Bayern en 14 años, y el primer paso en un posible triplete de trofeos esta temporada.
