
México volverá a formar parte de la historia de la Copa Mundial de la FIFA en 2026 junto con Estados Unidos y Canadá, en un torneo que también presentará una nueva generación de mascotas encabezadas por Zayu.
La FIFA presentó a las figuras que acompañarán la identidad visual del certamen, que son personajes diseñados para representar elementos culturales y tradicionales de cada nación organizadora.
En el caso de México, Zayu está inspirado en el jaguar, animal considerado sagrado por algunas civilizaciones mesoamericanas y se relaciona con la fuerza, valentía y conexión espiritual con la naturaleza.
El personaje porta colores vinculados con la bandera mexicana y una indumentaria ligada al ambiente festivo del fútbol.



Su diseño combina rasgos modernos con referencias prehispánicas, que buscan conectar con nuevas generaciones de aficionados mediante campañas, actividades y productos oficiales.
La aparición de Zayu representa una nueva etapa dentro de la tradición mundialista que México ayudó a iniciar hace más de cinco décadas.
Los que iniciaron todo
Cuando México organizó la Copa del Mundo de 1970 nació Juanito, una de las primeras mascotas oficiales en la historia del torneo.
Este personaje mostraba a un niño con uniforme verde, pantaloncillo blanco y un sombrero con el número “70”, imagen que acompañó uno de los torneos más recordados en la historia.
Juanito apareció en carteles, programas oficiales y artículos promocionales durante la edición conquistada por Brasil y Pelé.
Además de representar hospitalidad y alegría, el personaje abrió una tradición que desde entonces permanece en cada Mundial.

Después de 16 años llegó Pique, la mascota del Mundial de 1986.
El personaje, inspirado en un chile jalapeño antropomórfico con gran bigote, sombrero de charro, uniforme tricolor y un balón bajo el brazo, que rompió con el modelo tradicional de figuras humanas y apostó por un símbolo relacionado con la gastronomía local.
El nombre provenía del doble sentido entre el picante mexicano y el llamado “pique” futbolístico.
El diseño estuvo a cargo del caricaturista Raúl Martínez y buscó reflejar el folclore nacional y la picardía popular. Aunque inicialmente generó críticas por algunos elementos estereotípicos, el personaje se consolidó entre los más recordados de las Copas del Mundo.
Peluches, estampillas, llaveros y pósters ayudaron a convertir a Pique en un fenómeno comercial. Incluso el aficionado Isidro Cuara Campoverde adoptó el personaje y acudió disfrazado al Estadio Azteca durante partidos de este torneo.

Una nueva era
A diferencia de las anteriores ediciones organizadas por México, Zayu formará parte de una trilogía junto con Maple, representante canadiense, y Clutch, figura estadounidense. Los tres personajes reflejan la unión de las naciones anfitrionas rumbo a la justa de 2026.
La FIFA explicó que las mascotas buscan fortalecer la cercanía con los aficionados y reforzar la promoción del campeonato, que contará por primera vez con 48 selecciones.
México albergará nuevamente partidos mundialistas después de las ediciones de 1970 y 1986, con el Estadio Azteca como uno de los escenarios principales.
Así, las mascotas mundialistas mexicanas muestran distintas etapas de la identidad futbolística del país: Juanito simbolizó hospitalidad; Pique representó colorido y tradición; mientras que Zayu proyectará una imagen ligada a las raíces culturales y a la modernidad que traerá consigo el próximo Mundial.

