Cuando el doctor Frank Jobe operó a Tommy John en 1974, nadie imaginó que esa cirugía se convirtiera en la salvación de la carrera del que luego llamarían “pítcher del brazo biónico”.
La famosa “cirugía Tommy John” también llegó a peloteros yucatecos o vinculados con la entidad.
John, fallecido el domingo, permitió que el doctor Jobe, médico de los Dodgers, reemplazara el ligamento con un tendón de su antebrazo derecho. El procedimiento, de acuerdo con la agencia The Associated Press, ya se había realizado antes en otras personas, aunque por lo general se practicaba en muñecas y manos. John fue el primer lanzador al que se le hizo en el codo.
Desde entonces, más de 2,600 jugadores de Grandes Ligas y miles más de aficionados se han sometido a reconstrucciones. Ha sido una bendición para muchas de las mayores estrellas del béisbol, incluida la sensación de doble vía Shohei Ohtani, el ganador en tres ocasiones del premio Cy Young Justin Verlander e incluso el toletero de los Filis de Filadelfia Bryce Harper.
Testimonio
“Eso salvó la carrera de muchos, incluyéndome ya que fue muy temprano en mi carrera”, dice David Cárdenas Cortés, hoy director deportivo de los Leones, sometido a esa intervención en el año 2000, cuando era un joven lanzador de los Bravos de Atlanta.
Su carrera, tras la cirugía y la recuperación, duró hasta 2009, con trayectoria en Grandes Ligas y el histórico salvamento logrado con México ante Estados Unidos en el Clásico Mundial de 2006.
“Y muchas estrellas del béisbol que gracias a él hicieron una muy exitosa carrera”, señala el serpentinero bajacaliforniano.
Más cerca del béisbol yucateco, actualmente Manuel Rodríguez sale de esa operación, que le tiene fuera de MLB desde 2005.
El serpentinero originario de Umán fue intervenido quirúrgicamente del codo en agosto de 2025 y su proceso de recuperación apunta a un regreso con las Rayas de Tampa Bay hacia el final de la temporada actual. “Bolón” ha estado lanzando en partidos de Ligas Menores.
Y más atrás, el primer yucateco que la vivió fue Eduardo Vera Hernández, cuando el lanzador derecho era una promesa en el sistema de sucursales de los Piratas de Pittsburgh.
Nada fácil, según cuenta al Diario. El testimonio de Vera Hernández hace ver todo lo que gira alrededor de la riesgosa operación.
“La Tommy John fue mi primera cirugía, fue en el año 2015, y pues fue duro porque hay que tener mucha paciencia porque el proceso es el proceso y no te puedes brincar”, relata Eduardo.
“Pero estando con los Piratas en ese momento me lo hicieron más fácil por estar en tan buenas instalaciones y con alguien que me guiaba en todo el proceso”.
Se recuperó siguiendo todo al pie de la letra y, tras más de un año en receso, recuperó su forma y estuvo a un paso de llegar a Grandes Ligas.
David Cárdenas, conocido como David “Chile” Cortés en sus años de pelotero, lo dice más directo: “Sí, me ayudó mucho: me dio 10 años más de actividad”.
Sobre qué porcentaje de pitchers que llegan a los Leones o a la Liga Mexicana la han utilizado, el ahora directivo señala que “casi la mayoría que llega de Estados Unidos se la han hecho”.
Se han dado casos de peloteros que hasta en dos ocasiones han pasado por esta cirugía, como el lanzador mexicano Joakim Soria. Y él pudo salir bien.
Y otro dato fundamental para el nuevo orden que rige el “béisbol moderno”, basado más en fuerza y trabajo físico: más del 60 por ciento de los lanzadores modernos con rectas que superan las 98 millas se han sometido a esta operación al menos una vez.— Gaspar Silveira Malaver




