Los padres fumadores que consideran cambiar los cigarrillos tradicionales por vapeadores para reducir los riesgos para sus hijos asmáticos podrían no estar eliminando el problema. Un estudio realizado en Estados Unidos encontró que la exposición al vapeo dentro del hogar también se relaciona con una mayor frecuencia de ataques de asma en niños.

La investigación analizó 48 mil visitas médicas de niños de un año o más con asma, atendidos durante un periodo de 33 meses en una amplia red de servicios pediátricos de Estados Unidos. En las consultas se registró si los cuidadores fumaban o utilizaban cigarrillos electrónicos dentro del hogar.

Los resultados mostraron que la combinación de tabaco tradicional y vapeo en casa estuvo asociada con los niveles más altos de exacerbaciones del asma infantil.

Entre los problemas relacionados con el asma se incluyeron síntomas nocturnos y durante la actividad física, mayor necesidad de utilizar inhaladores de rescate y hospitalizaciones.

Sin embargo, el riesgo no se limitó a los hogares donde se utilizaban ambos productos. La exposición únicamente al humo del tabaco o al aerosol de los cigarrillos electrónicos también se relacionó con una mayor incidencia de exacerbaciones y síntomas asociados con la actividad física.

Vapeo no es una alternativa inocua

“Muchos padres creen que los cigarrillos electrónicos son una alternativa más segura a los cigarrillos, tanto para ellos como para la salud de sus hijos. Nuestros hallazgos sugieren que esa suposición no se sostiene del todo para los niños con asma”, señaló el autor principal, Brian Jenssen, profesor asociado de Pediatría y pediatra del Hospital Infantil de Filadelfia.

Del total de visitas analizadas, 9% correspondió a hogares donde se utilizaban tanto productos de tabaco como cigarrillos electrónicos, mientras que 5% reportó únicamente consumo de tabaco y 3%, solo vapeo.

“No existe un nivel seguro de exposición al tabaco o a los cigarrillos electrónicos cuando se trata de niños”, afirmó Jenssen.

El investigador recomendó que los padres y cuidadores que consumen productos de tabaco o nicotina busquen dejar su uso. También señaló que abandonar el cigarrillo no debería implicar simplemente sustituirlo por el vapeo, sino recurrir a alternativas para dejar de fumar respaldadas por evidencia, como vareniclina, terapia de reemplazo de nicotina y asesoramiento.

Los resultados fueron presentados el 2 de octubre de 2026 en San Diego, durante una reunión de la Academia Americana de Pediatría.

Debido a que se trata de hallazgos presentados en una reunión médica y todavía no han sido publicados en una revista científica con revisión por pares, los resultados deben considerarse preliminares.

Fuente: HealthDay News, con información de la Academia Americana de Pediatría.