feminicida de tahdziu

 

A unos días del Circo Sexenal

Manuel Castilla Ramírez (*)

Con muchas tablas en el papel de mimo del Circo Sexenal en el que desempeña el papel de bufón que ronda alrededor de la residencia presidencial de Los Pinos, por tercera ocasión el “pejelagarto” vuelve al mismo escenario con el mismo guión que hasta dormido repite ante sus mismos espectadores que prácticamente los tiene hipnotizados.

En la temporada del Circo Sexenal 2006-2012 el bufón “pejelagarto”, ya sabemos quién, tuvo tan buena actuación que en cerrada ovación perdió la elección presidencial por menos de un punto contra su contrincante blanquiazul que no tuvo el apoyo del señor de las botas, que lo había sacado de su gabinete por autodestaparse sin su permiso.

Como acostumbra hacer en su carrera política, el “pejelagarto” de este comentario siempre manda al diablo a las instituciones, deserta del partido en el que milita cuando no le cumplen sus ambiciones.

Se salió del PRI cuando no lo hizo candidato a gobernador de Tabasco; se pasó al PRD que ya estaba en manos de otro desertor, el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano que lo hizo candidato a gobernador de Tabasco, pero perdió la elección. Con en el pretexto de que le robaron la elección, invadió pozos petroleros y luego llevó a cientos de barrenderos de Villahermosa al Zócalo del entonces Distrito Federal, que ocupó durante varias semanas hasta que sobornó al regente Manuel Camacho Solís con muchos millones de pesos para desalojarlo.

El padre político del “pejelagarto”, el ingeniero Cárdenas Solórzano, primer jefe de gobierno electo del desaparecido Distrito Federal, lo incorporó al Comité Nacional del PRD y luego lo hizo candidato para sucederlo como en ese cargo, violando el Código Electoral pues su domicilio legal era Villahermosa, Tabasco.

En el año 2005 el “pejelagarto” jefe de gobierno del Distrito Federal desacató el fallo de un juez federal; se le siguió un juicio político; la Cámara de Diputados, en debatida y larga sesión extraordinaria, lo desaforó por aplastante mayoría pero el presidente Vicente Fox desacató el fallo del Poder Legislativo por miedo de que el “pejelagarto” se le alborotara, le perdonó la vida política y terminó su periodo.

La Cámara de Diputados no le hizo ni siquiera un extrañamiento al presidente Fox, que también debió ser desaforado por desacato al Poder Legislativo.

Burla al Presidente

El “pejelagarto” se burló del presidente de la República; en las elecciones presidenciales de 2006 evitó que el ingeniero Cárdenas fuera candidato a la Presidencia de la República por el PRD para postularse él; perdió las elecciones y el 20 de noviembre de 2006 se autoproclamó “presidente legítimo”, se colocó la banda presidencial, en multitudinario mitin efectuado en el Zócalo y empezó a recorrer la República, en adelantada precampaña para las elecciones presidenciales de 2012, que volvió a perder frente al candidato del PRI, Enrique Peña Nieto, que obtuvo más de 6 millones de votos de ventaja.

En esa ocasión, hace seis años, el “pejelagarto” afirmó que el candidato triunfador había comprado los votos.

El próximo primero de abril se inicia formalmente la campaña oficial para elegir al próximo Presidente de la República.

Invitado a la 81 Convención Bancaria, efectuada en Acapulco el viernes 9 de marzo, el “pejelagarto” advirtió que si pierde la elección por fraude se irá a Palenque, a su rancho “La Chingada”, pero “a ver quién amarra al tigre”.

O sea, que las elecciones del primero de julio de 2018 será una pelea del “pejelagarto” contra “el tigre”, en la jaula del Circo Sexenal 2018-2024. (Continuará)…— Mérida, Yucatán.

castillar27@hotmail.com

Periodista

 

En la temporada del Circo Sexenal 2006- 2012 el “pejelagarto”, ya sabemos quién, tuvo tan buena actuación que en cerrada ovación perdió la elección

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