Nuevo libro: “AMLO y la 4T”
FREDDY ESPADAS SOSA (*)
El pasado 3 de septiembre tuve la oportunidad de presentar el libro “AMLO y la 4T: Una radiografía para escépticos”, cuyo autor es el investigador y periodista Hernán Gómez Bruera.
La obra está integrada por tres grandes apartados y comprende un total de 16 capítulos, en los cuales se analizan con ojo crítico las características del movimiento obradorista y el desempeño del gobierno federal en su conjunto.
El autor señala que se dan dos posturas extremas y reduccionistas en el debate público sobre la 4T: por un lado, la condena automática de casi todo lo que provenga de AMLO y su movimiento, y por el otro el apoyo incondicional que asume la mayoría de los simpatizantes del Presidente, quienes aceptan prácticamente todo y justifican hasta lo insostenible.
En contrapartida, Gómez asume la simpatía crítica proveniente del escepticismo; señala que “se puede coincidir en líneas generales con un proceso de transformación, sin que eso implique dejar de señalar falencias, contradicciones y riesgos”.
En estos comentarios, me referiré a la segunda parte de la obra, denominada “La 4T en acción”, la cual comprende ocho capítulos. Uno de éstos aborda el estilo de ejercer el poder que ha desplegado AMLO en este medio tramo de su gobierno.
Gómez sostiene que “la forma de pensar y actuar del Presidente parte de premisas distintas a las de la clase política que gobernó este país en el pasado…cortar de tajo con aspectos y prácticas del pasado ha sido una de las características del modo obradorista de gobernar”, destacando, entre otras cosas, la política de austeridad y el fin de los privilegios y la frivolidad con que se conducían los servidores públicos.
En este capítulo se destaca también que “buena parte de las decisiones trascendentales tomadas por el gobierno de AMLO están orientadas a rescatar la autoridad del Estado”, mediante varios ejes fundamentales como la concentración de poder en el Ejecutivo federal, la crítica a los órganos autónomos, el debilitamiento de las agencias reguladoras de la energía y la creación de las figuras de los superdelegados estatales y regionales como estrategia para que el Estado tenga presencia en los lugares más apartados del país.
En el capítulo denominado “El supuesto retroceso autoritario”, el autor desmonta con argumentos plausibles la burda narrativa que con frecuencia vehiculizan los poderes fácticos y sus intelectuales orgánicos en el sentido de que AMLO y su gobierno pretenden realizar un retroceso autoritario y que es enemigo de las libertades públicas.
Aduce Gómez que si bien podemos discutir el carácter personalista o autoritario del Presidente, “no vemos una tentativa de desmantelar el sistema democrático-representativo ni tampoco se puede visualizar una regresión autoritaria”, independientemente de las reacciones histéricas de ciertos opositores.
En el capítulo sobre el combate a la corrupción, se repasan las reformas constitucionales que se han aprobado, mediante las cuales la corrupción se convirtió en un delito grave que amerita prisión preventiva automática; se eliminó el fuero del presidente y se ampliaron los delitos que permiten juzgarlo en ejercicio. En este tema, si bien se reconocen avances importantes, se cuestiona el manejo diferenciado con que opera el gobierno, al enfatizar la exhibición de las prácticas corruptas del pasado, en tanto se ha da trato con guante blando a servidores públicos de la 4T como son los casos Bartlett y Romo.
En el tema de la austeridad republicana, el autor destaca la emisión de una Ley General al respecto y las acciones relevantes que se implementaron, como la reconversión cultural de Los Pinos, la desaparición del Estado Mayor Presidencial, la reducción de los altos sueldos y la eliminación de los privilegios de la alta burocracia.
Sin embargo, Gómez advierte sobre los riesgos que implica llevar la austeridad hasta los extremos, pues existe la posibilidad de que ésta se convierta en un pernicioso austericidio que puede conducir a la incompetencia e ineficacia del propio aparato gubernamental.
La radiografía continúa con el análisis de la política social, donde se examinan los avances y claroscuros de los grandes proyectos implementados por el gobierno federal, algunos de los cuales han sido atinadamente blindados en la Constitución Federal siguiendo el enfoque de los derechos humanos.
En este rubro, se destaca que “la 4T ha buscado promover un cambio de paradigma no menor en el ámbito de la política social…la cual está centrada en la narrativa del Estado de Bienestar, que le hace un guiño discursivo a los regímenes de bienestar europeos”.
Sin embargo, Gómez también advierte sobre los riesgos del clientelismo electoral y sobre la falta de participación comunitaria en la implementación de los grandes programas sociales.
El autor analiza la política laboral, “un ámbito donde no puede escatimarse al gobierno de AMLO un sello redistributivo, reformador, progresista y de izquierda”.
En este capítulo se abordan dos grandes avances: aprobación de la reforma laboral y la histórica elevación gradual de los salarios mínimos, con lo cual se ha apuntalado la recuperación del poder adquisitivo y la reactivación del mercado interno.
A lo largo de su amplia disertación, el autor analiza la complejidad de los procesos de cambio que impulsa el gobierno de la 4T; si bien señala los grandes aciertos y avances que ha tenido, también destaca sus errores, insuficiencias, contradicciones y desatinos más evidentes.
En resumen, la obra es una verdadera radiografía y a la vez una auténtica evaluación del gobierno de la 4T, que bien harían en leer con detenimiento tanto sus simpatizantes como sus extraviados y obtusos descalificadores del grupo conservador. Enhorabuena.— Mérida, Yucatán.
canek_1999@yahoo.com.mx
Doctor en Educación. Director de la Universidad Pedagógica Nacional en Yucatán
