México vive horas oscuras cuando se admite en forma tácita que el crimen organizado y la delincuencia desorganizada han rebasado a las autoridades.

México vive horas oscuras cuando los legisladores que representan a los votantes del Estado más seguro del país votan a favor de ceder la seguridad pública al ejército, un día después de que el principal promovente de esa medida elogió al encargado de la seguridad estatal.

México vive horas oscuras cuando el debate legislativo de uno de los temas sustanciales y de mayor impacto social es a base de gritos y sombrerazos porque no caben los argumentos racionales.

México vive horas oscuras cuando se sustenta el aval a la militarización del país en supuestas exigencias de rendición de cuentas que todos sabemos que serán llamados a misa.

México vive horas oscuras cuando una enorme cantidad de personas van armadas en este país, donde al parecer solo los buenos están desarmados.

México vive horas oscuras cuando el pueblo elector es ignorado al tomar decisiones trascendentes en el Congreso de la Unión, puesto que sus legisladores no consultan con quienes con su voto los colocaron en la curul que ocupan.

México vive horas oscuras cuando votar contra los intereses impuestos equivale a ser tachado de traidor y vendepatrias.

México vive horas oscuras cuando desde que el ejército fue lanzado a las calles hace dos sexenios, los cuerpos de policía han sido socavados en vez de ser altamente capacitados, fortalecidos y sostenidos con sueldos no solo dignos, sino de niveles que engrandezcan el papel del policía.

México vive horas oscuras cuando el que tiene más saliva traga más pinole y la forma a la que muchos han recurrido para hacerse escuchar es escandalizar, gritar fuerte y tomar las calles.

México vive horas oscuras cuando las autoridades son impunemente acribilladas, como en Morelos y Guerrero y en tantos otros lugares del país.

México vive horas oscuras cuando la crítica periodística, en vez de ser motivo de reflexión, es respondida con persecución.

México vive horas oscuras cuando los representantes populares se echan unos rollazos argumentativos para justificar la traición al pueblo y a sus votantes.

México vive horas oscuras cuando, dos días después del aniversario 54 de la masacre de estudiantes en Tlatelolco a manos de militares, se aprueba darle más poder al ejército, con argumentos de protector del pueblo.

México vive horas oscuras cuando los que hoy aprueban y aplauden rabiosamente son los mismos que ayer criticaban y se rasgaban las vestiduras por exactamente las mismas acciones para empoderar al ejército y replegar a las policías.

México vive horas oscuras cuando la ideología depende del lado que te encuentres del poder.

México vive horas oscuras cuando delinquir y virar ideológicamente se hace con el mismo cinismo e impudicia.

México vive horas oscuras cuando los partidos políticos dejan de ser una opción ideológica y se convierten en peleles de los intereses individuales.

México vive horas oscuras cuando la oposición brilla más por la estridencia de los adjetivos que lanza que por sus propuestas.

México vive horas oscuras cuando la oposición no es una opción.

México vive horas oscuras cuando la alianza opositora descansaba en una caterva de pulpos chupeteadores como los bautizo el recordado Jesús Martínez “Palillo”.

México vive horas oscuras cuando los que se desgarran la ropa criticando por todo lo alto al presidente son los mismos que le dieron su voto en 2018 y hoy nos quieren vender la idea de que los engañó.

México seguirá viviendo horas oscuras si en el 2024 olvidamos esto.

Cierro esta con una Fe de erratas.— Un error de dedo en la columna del sábado pasado debe ser corregido. Escribí que el general Maximino Ávila Camacho despachó con el gobernador de Puebla. Lo correcto debió ser “como gobernador de Puebla”. Lo fue de 1937 a 1941.— Mérida, Yucatán.

olegario.moguel@megamedia.com.mx

@olegariomoguel

Director de Medios Tradicionales de Grupo Megamedia

 

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