En algunas empresas y dependencias ya se ha pagado el aguinaldo. En otras ya se acerca el momento del pago. Un ingreso esperado con ansias por los asalariados.
Desafortunadamente ese ingreso pocas veces genera beneficios de mediano o largo plazos.
Algunos usarán ese dinero para comprar regalos, para los gastos de la cena navideña y de año nuevo, otros se comprarán ropa nueva y accesorios para verse guapos en las reuniones navideñas.
En la mayoría de los casos ese dinero se esfumará a una velocidad increíble. Es más, algunos ya se lo gastaron anticipadamente y lo usarán para pagar deudas.
Es cierto que la economía ha sido complicada este año y la inflación nos ha golpeado fuertemente en los bolsillos. Pero también es cierto que no hay expectativas de una mejoría en el corto plazo, y por eso deberíamos gastar de una manera prudente cada peso que tengamos.
En estas fechas de celebraciones, nuestras decisiones financieras se ven afectadas por las emociones. Resistir la tentación de comprar no es tarea fácil.
Para quienes quieran sacarle provecho al aguinaldo, aquí les van las siguientes recomendaciones:
1) Si tiene deudas, utilice una parte del aguinaldo para pagarlas. Liquidar deudas representa un ahorro inmediato en intereses. Por ejemplo, las tarjetas de crédito clásicas tienen tasas de interés que rondan entre 60 y el 90% anual. Si las liquida, podrá contar con más recursos para el próximo año.
2) Destine una parte de su aguinaldo a crear un fondo de emergencia. De la pandemia debimos haber aprendido que siempre debemos tener algo de dinero disponible para hacerle frente a cualquier imprevisto que pudiera surgir.
Recuerden que es muy importante poner el dinero del fondo de emergencia en un instrumento donde podamos disponer de los recursos de forma rápida, y donde al menos se mantenga el poder adquisitivo.
BONDDIA de Cetes directo es una muy buena opción para tener nuestros ahorros de emergencia, porque actualmente está pagando de intereses casi el 10% anual, y se tiene una disponibilidad diaria en días hábiles de 9:00 a 13:00 horas.
3) Si quiere darles regalos a sus seres queridos, regale cosas que les dejen beneficios de mediano o largo plazos. Puede darles cosas que les sean útiles o darles el efectivo.
Por ejemplo, últimamente en las fiestas infantiles está de moda regalar sobres con dinero. Se me hace una idea superpráctica. Para quienes tienen que comprar el regalo, no se tienen que romper la cabeza pensando en algo que le pueda gustar al festejado, y para quienes reciben el dinero podrán utilizarlo de la forma en la que mas les convenga.
Hay quienes creen que regalar dinero es algo impersonal, yo más bien lo considero práctico y conveniente.
4) Si usted quiere comprarse algo para consentirse este fin de año, sea selectivo y piense en el uso que le dará o los beneficios que le traerá.
Cuando llega la sabiduría de los años, nos damos cuenta de que muchos bienes materiales son irrelevantes, y nos importa más estar bien que solo parecer que lo estamos.
Uno de los consejos que más me gusta para evitar compras impulsivas, es el de Warren Buffett que dice: “Antes de comprar algo piensa: ¿Qué pasaría si no lo compro? Si la respuesta es nada, no lo compres. Simplemente no lo necesitas”.
Ojalá que el aguinaldo de este año sirva más que para gastárselo en unos cuantos días. Que las personas se den cuenta que puede ser una semilla para ir cultivando su bienestar financiero.— Mérida, Yucatán.
marisol.cen@kookayfinanzas.com
@kookayfinanzas
Profesora Universidad Anáhuac y consultora financiera
