¿Qué diría don Benito? He decidido traer la figura del Benemérito de las Américas  y espero no incomodar a los estudiosos de la historia, solamente lo hago como un interesante ejercicio literario, para tratar de entender mediante esta analogía algunas posiciones y puntos de vista respecto de quién gobernó  y de quién nos gobierna.

… la historia comienza

Unos meses antes de su muerte, Benito Juárez recibe la invitación para pasar un fin de semana en la hacienda de su viejo amigo del Instituto de Ciencias y Artes de Oaxaca, don Víctor Arceo.

 –¿Cómo dormiste, Benito?

–Muy bien Víctor –dándole un sorbo a su café recién preparado, hace una pausa y con un dejo de preocupación le comenta:  Fíjate que tuve un sueño muy extraño en el cual me veía en Palacio Nacional en el año 2022 y estaba hablando con el presidente en turno, un señor de nombre Andrés Manuel al que de forma curiosa le decían AMLO…

–Déjame te cuento: Me veía sentado en su escritorio de Palacio Nacional y hacía una mueca de disgusto después de escuchar por un largo rato al que se decía presidente de la cuarta transformación. Llegó al poder representando a un partido que él inventó con la promesa de acabar con la corrupción que había heredado de otros períodos. Entonces le comencé a preguntar sobre su largo recuento, una vez enterado de la situación real por la que atravesaba México en ese año.

–No se ha visto nada de lo que prometiste, Andrés Manuel, ahora los pobres son más pobres y desde que has ocupado esta silla, se han sumado otros cuatro millones más. Me utilizas como un símbolo de lo que quisieras ser y pasar a la historia como yo lo hice, con mis logros, pero no con mis desaciertos. Hablas de una cuarta transformación que según tú  viene después de la Independencia, con la constitución de 1824; la Reforma que me tocó vivir en 1857, y la Revolución en 1910, pero nadie esta enterado de lo que realmente pretendes hacer en esta transformación. Yo senté las bases para la promulgación de las leyes de Reforma, eso costó una guerra de 3 años que tiñó de sangre al país, para separar a la iglesia del Estado y acabar con los monopolios eclesiásticos, guerra que finalmente ganamos los liberales a los del partido conservador. Tus opiniones desdibujadas al clero para solapar a gente violenta están fuera de contexto. Te digo esto a pesar de mi agnosticismo  ¿qué opinas?

–Es de que… mal interpretan lo que digo, yo respeto las creencias de todos.

–Pero estás mal informado, confundes al judaísmo con la doctrina hitleriana. Te metiste en  una espiral de violencia militarizando peligrosamente al país. Cuando fui ministro de Hacienda e institución pública, promulgué la ley de administración de justicia orgánica para todos los tribunales del distrito y territorios, ley que limitaba los derechos de los militares y también de los eclesiásticos cancelando los tribunales especiales de ambos organismos, con el fin de darle fuerza a la justicia cuando se caía en abusos. No entiendo cuál es tu idea en ese largo monólogo que me echaste hace un rato, para darle a los militares, a la marina armada y ahora a este cuerpo híbrido de Guardia Nacional labores que no les corresponden.

–Son gente capacitada, Benito, que podemos utilizar en lo que se les ordena y me están ayudando a evitar la corrupción al prescindir de los moches que se daban en el pasado.

–Creo que te equivocas, si tienes un ejército es para salvaguardar la soberanía del país y utilizarlo en desastres naturales. No estás en guerra para crear otro cuerpo militar. La violencia ya te rebasó, tienes 120,000 homicidios de los que les llaman dolosos en lo que llevas al mando del gobierno, son muchos muertos ¿no crees? ni en las guerras que viví se dieron. En mi época no existía el narcotráfico y ahora lo tienes como flagelo que se está apoderando de todo, ¿cómo piensas acabar con eso?

–Lo estoy haciendo a mucha honra, porque implante el “abrazos, no balazos”.

–¡Ah, jijo!, ¿que es eso, Andrés Manuel?

–Es de que cuidamos a los elementos de las fuerzas armadas, de la defensa, de la Guardia Nacional, pero también cuidamos a los integrantes de las bandas, son seres humanos. Es una política distinta.

–Entonces les dan abrazos en lugar de combatir a los que matan a la gente.

–No a ese grado, pero hay que “suavizar” la violencia.

–Veo que no aceptas ni reconoces tus errores y eso te va a perder tarde que temprano. Como buen liberal te digo que me arrepiento de haber impuesto mis intereses personales e ideológicos en las acciones de gobierno y puse en peligro la soberanía del país con el dichoso tratado McLane–Ocampo que el senado de los Estados Unidos no quiso firmar. Me mantuve 14 años en el poder gracias al sistema de reelección aun en contra de mi partido. Fui radical e intolerante, cambiaba las leyes repentinamente, por ahí he sabido que vas en ese camino y quieres preservarte en el poder.

–Eso no es cierto, lo que quiero preservar es la consolidación de la 4T con un candidato que pueda manejar fácilmente y para eso ya tengo listas mis corcholatas pero no te digo a cuál voy a elegir para no darles armas a mis adversarios.

–Bueno, me imagino que tus corcholatas son candidatos. Gobiernas desde tu púlpito todas las mañanas como si fueras sacerdote y te han contabilizado docenas de mentiras diarias, eres inflexible con quien te señala, ofreces la venganza como disculpa.

–Te vuelvo a repetir, Benito, ya no es como antes… ¡nooooo! ahora hay que barrer las escaleras de arriba para abajo.

***

–No sé si fue una pesadilla, Víctor; la plática duró mucho y el dolor de cabeza me despertó; hay más cosas, que te contaré en otra ocasión  (CONTINUARÁ).— Mérida, Yucatán, 11 de julio de 2022  Twitter: @ydesdelabarrera

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