Ernesto Guerra de la Peña. Ernesto Guerra de la Peña. Foto: Grupo Megamedia

En este proceso electoral la comunicación política jugará un papel esencial y marcará el rumbo de los miles de cargos que se disputarán en lo que se convertirá en la elección más grande de la historia del país.

En este artículo me centraré en el poder del uso de las narrativas como herramienta esencial para lograr una conexión emocional con los votantes. La creación de una buena historia detrás del personaje político puede resultar fundamental para influir en la opinión pública.

Para que esto ocurra, se debe cumplir una serie de criterios que resultan prioritarios en el storytelling. Desde mi punto de vista, el primero y más importante es que esta historia sea construida desde la esencia del personaje que queremos mostrar.

Muchos asesores cometen el error de crear relatos ficticios que no van apegados a la realidad y al contexto del candidato, por lo que terminan ridiculizándolo. No puedes promover a un actor político que nunca ha estado relacionado con el activismo antitaurino y convertirlo de la noche a la mañana en un defensor de los derechos de los animales. Generar una historia que no se alinea con la autenticidad del aspirante puede terminar causando falta de credibilidad, o peor aún, provocar el rechazo del electorado.

Las narrativas auténticas y basadas en la empatía pueden generar un sentido de confianza y simpatía hacia el candidato, lo que a su vez puede influir positivamente en la toma de decisiones electorales.

En última instancia, las narrativas políticas efectivas deben resonar con las experiencias individuales y colectivas de los votantes, ofreciendo una visión inclusiva y representativa que conecte con sus valores y aspiraciones.

La realidad

Otro aspecto relevante es resaltar cualidades emocionales que permitan que el público objetivo se sienta identificado. Pero para que se genere una conexión entre la ciudadanía y el personaje político, en primer lugar, se debe conocer de manera profunda cuáles son los problemas a que se enfrenta la sociedad del espacio geográfico en el que se plantea competir.

Realizar una lectura detenida del termómetro social es fundamental para poder generar un proyecto atractivo para los votantes.

Un ejemplo de ello lo podemos ver en la sorpresiva victoria de Javier Milei, en las elecciones de Argentina. El candidato de ultraderecha logró que más de 7 millones de ciudadanos lo respaldaran en las urnas, debido en gran parte, a que su equipo pudo detectar perfectamente el sentir de la sociedad ante la debacle socioeconómica del país. El 40% de la población argentina vive en pobreza y tiene una inflación anual de más del 100%.

A través del impulso de una narrativa guiada por el sentimiento de odio hacia la clase política tradicional, Milei obtuvo la presidencia.

Las narrativas hoy día desempeñan un papel fundamental en la configuración del panorama electoral del 2024. Serán los asesores y los equipos de campaña quienes decidan si utilizan la ética y su talento para crear relatos auténticos, que busquen promover propuestas encaminadas a solucionar las problemáticas de sus distritos, municipios o estados.

O, de lo contrario, crear personajes de ficción que solo simulen conocer su realidad.

Solo el tiempo nos lo dirá…— Mérida, Yucatán.

ernesto.guerramx@gmail.com

Politólogo. Maestro en Comunicación Política y Marketing Electoral.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán