MILLONARIOS DEL DEPORTE. Hace unos años publique un artículo sobre los millonarios del deporte. Me dio mucha envidia enterarme del montón de dólares que se llevan y no ganar lo que esta gente gana. Ni modo, somos humanos.
Este año, el líder indiscutible es Cristiano Ronaldo con ingresos estimados de 275 millones de dólares pagados por el club Al–Nassr de Arabia. Patrocinios con Nike y contratos con empresas de tecnología, salud y lujo. Independientemente de sus casi 900 millones de seguidores en redes sociales. Es uno de los embajadores más redituables del planeta.
El segundo lugar y muy por abajo de Cristiano, lo ocupa un deportista inesperado: Stephen Curry.Estrella de los Golden State Warriors de la NBA. Su salario es de 56 millones pero recibe 100 millones de Under Armor y dos empresas de tecnología. Ya supero a Lebron James como el jugador de baloncesto más rentable en la actualidad.
El boxeo se hace presente con el tercer lugar de la lista: Tyson Fury (retirado en la actualidad) campeón mundial de peso pesado con 146 millones gracias a sus combates estelares y derechos de transmisión. Su personalidad ha destacado para incrementar su fama, lo que hace de su presencia un espectáculo de carácter global.
La NFL nos aporta muy a mi pesar a Dak Prescott de los Dallas Cowboys con un ingreso de 137 millones de dólares para este año. La sinergia entre el futbol americano y la publicidad, lo convierte en una figura clave del deporte estadounidense, aunque no nos guste… ni modo
Lionel Messi al igual que Lebron James, ambos veteranosestán en los 135 y 130 millones respectivamente. Messi gana menos que en Europa pero lo compensa con sus patrocinios de Adidas y Apple; además le queda cerca Disneyland –para llevar a sus hijos– . Lebron combina el deporte con los negocios y sus alianzas con Nike y Beats entre otros. Es muy bueno para el el business, dicen sus compañeros.
El beisbol nos da el séptimo lugar: Juan Soto, jardinero de los Mets de Nueva York. Con un salario que rebasa los 114 millones de dólares y lo convierte en uno de los contratos más jugosos de las grandes ligas. Un latino que esta legalmente en Estados Unidos –para que me escuche Trump–
Karim Benzema futbolista de la liga saudí, con 104 millones. Me disculpan que en lo personal no sepa de él, pero Google me dice que es muy bueno. Jugó en Europa con el Real Madrid y el Lyon, ahora con el Al–Ittiad. Ahí la dejamos.
Otro beisbolista que recibe un salario de 102 millones al año es Shohei Ohtanni de Los Dodgers de los Angeles que también incluye patrocinios de diversas firmas deportivas. Lo vimos en la serie mundial medio lastimado sin ningún brillo personal.
Termina la lista con Kevin Durant de los Houston Rockets de la NBA con 101 millones y 4 títulos como el máximo anotador de la liga y uno de los 10 mejores de todos los tiempos.
Hoy, los atletas no solo compiten en la cancha, también triunfan en la economía global, se convierten en empresarios de su propio cuerpo, el que los lleva a ganar fama dinero y popularidad entre los aficionados.
En un mundo donde el deporte ha dejado de ser solo competencia, se ha convertido en un espectáculo, en un negocio. Los grandes atletas han aprendido a jugar fuera del terreno como embajadores de marcas y líderes de opinión. Cada uno de ellos desde Cristiano Ronaldo hasta el último en la fila representa mas que una disciplina, una era en la que la estrategia y habilidad se mezclan para crear verdaderos imperios personales.
Los ingresos son una cifra, pero detrás de cada contrato millonario hay años de sacrificio y visión. Quizás en eso radica su verdadero triunfo, no solo en lo que ganan, sino en como han sabido multiplicar su valor más allá del juego.
Aunque la envidia me sigue haciendo cosquillas, sobre todo cuando los veo disfrutar de la vida, pienso que no es nada fácil hacer lo que hacen estos millonarios del deporte.— Mérida, Yucatán, 14 de julio de 2025
X (antes Twitter): @ydesdelabarrera
