Jesús Retana Vivanco

Partido de campeonato.  Vienen los partidos de campeonato de la NFL (seguramente ya pasaron este domingo, voy por Patriotas y Seahawks para el Super Bowl). Hay que seguirlos, de todos modos tenemos que estar al pendiente y hacer una apuesta efectiva para sacarle provecho a nuestro pronóstico.

Estos equipos son los más seguros para estar en el Súper Bowl, aunque yo le doy mayores posibilidades a los Halcones Marinos como ganadores.

Les daré algunos datos interesantes que rodean este evento.

Es la 60ª. ocasión que se celebra el Súper Tazón de fútbol americano. Si de repente sientes la necesidad de tomarte una Coca-Cola, separa 170 pesos. Una cerveza para abrir la garganta, 255; una copa de vino, 270 (estamos hablando en pesos, a 17 por dólar). Se te antoja un coctel, pues más o menos 350 a 450 pesos, y si es “Premium” llega hasta 1,000.

Las palomitas 270 o el hot dog 220. Unos nachos con sabor mexicano 135; una pizza (rebanada) 240; Hamburguesa sencilla 400. Si la quieres con tu Coca y papas, 650 pesos sin escatimar nada. En el Súper Bowl no solo se pagan boletos de miles de dólares: una hamburguesa roza los 400 pesos, la cerveza cuesta lo de una comida completa y un antojo cualquiera se convierte en lujo (y eso que ya le bajaron a los precios).

El espectáculo desbordado, así califico al americano, más que como un partido de futbol. El Súper Bowl ya no se juega solo en el campo: se juega en la pantalla, en la publicidad en el show de medio tiempo y en la cartera del aficionado. El balón dura 60 minutos, el negocio todo el año.

Sigue siendo la cúspide de la NFL: dos equipos afinados al extremo, estrategias quirúrgicas, pasión al máximo. Ahí no hay partidos feos, hay errores caros. Un pase interceptado cuesta millones. Un sack vale contratos. Un gol de campo define legados. Pero alrededor, el evento se volvió excesivo. Un boleto cuesta lo que un coche. Una cerveza lo que una comida completa. Un anuncio de 30 segundos más que el presupuesto anual de muchos medios.

¿Es malo?

–No, necesariamente.

¿Es exagerado?

–Sin duda.

Hoy, el Súper Bowl no se gana solo con touchdowns: se gana con rating, con patrocinadores, con narrativa.

Por si quieres ir:

Precio por un boleto en el graderío 85 mil pesos

Precio por un boleto en el graderío central 255 a 280 mil pesos

Precio por un boleto en una suite de lujo 430 mil pesos

Esto es lo que les pagan, entre otras cosas, a los jugadores en el partido:

Por cada pase para touchdown 170 mil pesos.

Por 300 yardas por pase 850 mil

Victoria en el partido 4 millones 250 mil por jugador

El jugador más valioso 8 millones 500 mil pesos

Hay muchos ejemplos de jugadores en distintas etapas del juego. Centrémonos en quien lo puede ganar. El partido de campeonato siempre es un volado, Especular… ¡no cuesta nada!— Mérida, Yucatán, 26 de enero de 2026

X: @ydesdelabarrera

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