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El IMEF anticipa volatilidad por la jornada electoral

Un resultado muy apretado en los comicios del primero de julio y la aparición posterior de un conflicto electoral, porque un candidato no reconozca el triunfo de otro, podría generar un escenario negativo para la economía del país, advierte el presidente nacional del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), Fernando López Macari.

Un clima de esta naturaleza impulsaría la volatilidad del tipo de cambio, frenaría las inversiones y disminuiría la actividad económica, dice.

Otro riesgo luego de las elecciones sería que el nuevo Presidente no presente una política económica clara, pues obstaculizaría las inversiones.

Según López Macari, las próximas elecciones y la renegociación del Tratado de Libre Comercio (TLC) han propiciado un ambiente de incertidumbre en el país que puede ocasionar, por lo menos de aquí al primero de julio, volatilidad del tipo de cambio y postergación de las inversiones del sector privado.

Si ahora no se llega a un acuerdo con el TLC, ¿eso afectará mucho a la economía?, pregunta el Diario.

“Creo que el mercado ya descontó el efecto que está teniendo la renegociación del Tratado y también creo que los inversionistas no visualizan un futuro sin TLC. Una ruptura ya no se ve en el panorama. El escenario base es tener un Tratado y por eso lo que el gobierno y la iniciativa privada tienen que hacer es privilegiar la calidad de ese Tratado, encima del momento político”.

No obstante este panorama con el TLC y las elecciones, añade el directivo, la calificadora de inversiones Moody’s cambió su perspectiva de riesgo-país de negativa a estable.

Eso es una buena señal, afirma. Yo platiqué con los analistas de Moody’s y según ellos no hay evidencia clara, sólida de que un eventual triunfo de López Obrador implicará cambios que impacten de manera directa a la economía del país.

Esta es la posición de la calificadora, no la del IMEF, aclara, “pero eso te dice un poco que están viendo los inversionistas”.

De hecho, comenta el Diario, en el último Indicador Mensual del Entorno Empresarial Mexicano que publica el IMEF se habla de un ambiente de expansión en la economía y que en los primeros tres meses del año se registró un repunte de la inversión bruta fija, lo que hablaría de que no es tan negativo el panorama. Empero, en este momento, a dos meses de los comicios, ¿están frenadas las inversiones privadas?

“Yo no usaría la palabra frenadas”, responde el directivo, “sino más bien postergadas, en espera de lo que suceda el primero de julio y con el TLC. Vemos que los grandes inversionistas están haciendo modelos de los diferentes escenarios y planes de acción incluyendo un escenario sin TLC y con López Obrador. Esto mismo estaría ocurriendo con las empresas medianas y pequeñas”.

¿Usted recomendaría a una compañía de este tipo postergar también sus inversiones, aun si tienen una buena posibilidad de negocio?

Si representa una inversión importante para su patrimonio, yo me esperaría, aunque sea una buena oportunidad, dice López Macari. Creo que el momento que vive México llama a la cautela, a la prudencia en el gasto de inversión y a estar muy pendiente de los fenómenos electorales.

Y no es que el panorama esté negro, añade. “Hasta ahora no hemos visto fuga de capitales o desbandada de empresas a otros mercados. Hay además algo muy positivo: los fundamentos macroeconómicos del país están sólidos; es decir, México crecerá en 2018 a una tasa mayor del 2%, además de que la inflación está en descenso. En 2017 cerró en 7.5% y ahora estamos en 4%. Lo que se necesita es que México resuelva lo del TLC y las elecciones para generar confianza”.

El panorama no está negro, esa es la realidad, agrega, pero como vivimos tiempos políticos, las posturas tienden a polarizarse, aunque hay que entender que no todo en economía es política y no todo lo que tiene un impacto político tiene un impacto económico. Como IMEF nos toca identificar cuáles son las políticas que tienen un impacto económico y cuáles sólo un efecto electoral.— HERNÁN CASARES CÁMARA

En este sentido, la posición de la cúpula empresarial respecto a López Obrador, ¿no estaría calentando artificialmente el ambiente?

La división entre las empresas y el gobierno no le conviene a nadie, perdemos todos y no estoy hablando sólo del candidato puntero, responde López Macari. Cualquier candidato que se enfrente a la iniciativa privada afecta sus posibilidades en la contienda. Para que exista progreso económico se requiere que el gobierno genere las condiciones y los empresarios hagan las inversiones.

¿El IMEF suscribió el desplegado del lunes de decenas de organismos empresariales?

“No firmamos ese desplegado en particular por una sola razón: llegamos tarde, pero apoyamos su contenido”.

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