El francés Jean-Louis Trintignant en una escena de la cinta “Amor”

El veterano actor no quiere luchar contra el cáncer

PARÍS (EFE).— Uno de los grandes nombres del cine francés, Jean-Louis Trintignant, famoso por “Rojo”, “Amor” y “Z” y premiado en los festivales de Berlín y Cannes, anunció que a sus 87 años se retira del cine y desveló que no tiene fuerzas para luchar contra el cáncer.

“El cine para mí acabó”, aseguró al periódico “Nice Matin” el intérprete, cuyo último trabajo se estrenará hoy en España: “Happy End”, de Michael Haneke, el mismo cineasta con el que trabajó en la premiada “Amor” (2012), con la que ganó el César a mejor actor en 2013.

En declaraciones a los medios tras presentar “Happy End” en el Festival de Cannes, Haneke dijo de Trintignant que era “un gran actor y un increíble ser humano”..

En la entrevista, Trintignant contó que rechazó una propuesta del director francés Bruno Dumont. “Tuve miedo de no dar la talla físicamente. Ya no logro desplazarme yo solo”, confesó el veterano actor, galardonado en 1969 en Cannes por su papel en “Z”, Costa Gavras, y en Berlín en 1968 por su actuación en “El hombre que miente”, de Alain Robbe-Grillet.

Trintignant, que también intervino en célebres cintas como “Y Dios creó a la mujer” (1956), reveló además que dejó de luchar contra el cáncer por el que se trataba en Marsella, Francia. “Me dejo llevar. No voy a hacer la quimioterapia, aunque esté físicamente listo”, contó Trintignant, quien reconoció que la muerte de su hija le robó las ganas de vivir.

“Hace 15 años que estoy muerto”, dijo el actor, en alusión al fallecimiento de Marie, que murió en 2003 a causa de un edema cerebral tras una golpiza de su compañero sentimental, Bertrand Cantet, que fue condenado a ocho años de prisión por homicidio voluntario.

Asimismo, reflexionó acerca del trabajo de intérprete que comenzó a desempeñar desde los años 50.

“Era muy tímido. Después la notoriedad nunca me interesó. Es divertido la primera vez que te conocen, luego cansa. ¿Por qué nos dan premios? Estamos lo suficientemente bien pagados. Sería mejor dar los Óscar a los que hacen trabajos nada divertidos”, juzgó.

Nacido en Piolenc, en la Provenza francesa, en 1930, comenzó a estudiar Derecho pero a los 20 años abandonó la universidad para instalarse en París y comenzar a prepararse como actor y director de cine.

Comenzó su carrera en el teatro y despuntó pronto en el cine con “Y Dios creó a la mujer” (1956), de Roger Vadim, donde interpretaba el papel de tímido esposo de Brigitte Bardot.

Tras pasar tres años cumpliendo el servicio militar en Argelia, se metió de lleno en la Nouvelle Vague del cine francés y trabajó a las órdenes de directores como Eric Rohmer, René Clement, Claude Chabrol o Philippe Coudroyer.

Pero sería la delicada “Un hombre y una mujer” (1966), de Claude Lelouch, junto a Anouk Aimée; “El conformista” (1970), de Bernardo Bertolucci, y “La escapada” (1974) de Michel Soutter, las que le situaron como uno de los principales actores europeos.

“La terraza” (1980), “La noche de Varennes” (1982) y “Entre el amor y la muerte” (1981), las tres de Ettore Scola; “La mujer del domingo” (1975), de Luigi Comencini, o “Mata Hari” (1964) y “Las relaciones peligrosas” (1959), ambas junto a Jeanne Moureau, son otros de sus títulos más conocidos.

Se casó con la actriz Stéphane Audran y una segunda vez con la realizadora Nadine Marquand, de la que también se separó y con la que tuvo tres hijos, Vincent, Pauline, que murió antes de cumplir un año, y Marie.

 

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