MÉXICO (EFE).— En la película “La caída”, que se estrena mañana en Prime Video, Karla Souza quiso blindar la historia de abusos sexuales a clavadistas para no caer en la normalización del problema que sigue afectando al deporte, según explica la actriz y productora.
“Para mí eso era lo más importante, hacerla de una manera en que la historia estuviera blindada para evadir los comentarios ignorantes que se hacen al nombrar y concienciar lo que se había normalizado”, dice.
Muchas personas interiorizan el abuso como algo normal, “no solo en el deporte”, y las víctimas afrontan un complejo proceso hasta que se dan cuenta de las consecuencias. “Quería contar lo difícil que es el proceso de contarlo para que pudiésemos empatizar como audiencia y para avanzar la conversación”, señala.
Es por eso que Souza pasó varios años charlando con personas que han vivido abusos, médicos, expertos en violencia de género, periodistas y clavadistas, entre otros.
En 2017 la actriz comenzó una preparación física en la Universidad de California en Los Ángeles. Practicó clavados más tiempo del planeado debido a retrasos en el inicio el rodaje, pero esto le dio oportunidad de conocer mejor la experiencia de los clavadistas, la exigencia física y psicológica.
“(Lo hice) para honrar lo que hacen estos deportistas, todo, que te huela a cloro la piel, el pelo, y lo que se siente al estar en una plataforma de 10 metros y lo que se siente también al entrar al agua… Lo extraño tanto, romper el agua con las manos. Es un deporte hermoso que disfruté muchísimo”, admite.
A pesar de la preparación, el rodaje fue muy duro, ya que Souza estaba en período de lactancia y llegó a desmayarse varias veces.
Sin embargo, tuvo el apoyo del equipo, especialmente de Lucía Puenzo, directora y coautora del guión con María Renée Prudencio, a quien Karla Souza dice admirar y tomar como referente por si algún día se decide a dirigir una producción.
Puenzo se siente liberada con el hecho de que los espectadores ya van a poder ver la cinta, además de curiosa sobre el efecto que va a tener, pues escuchar de casos de abuso desbloquea recuerdos en la mente.
“De eso va la película, la protagonista ve vivir a la otra protagonista eso tan chiquita y algo hace clic en su cabeza, probablemente eso suceda a otros espectadores. Es algo colectivo, no son cuestiones individuales. A veces por salvar a otro se salva uno mismo”, afirma.
