Ha estallado la doble huelga en Hollywood: el Sindicato de Actores de Hollywood (SAG-AFTRA) y del Sindicato de Guionistas de Hollywood (WGA) han paralizado a la industria cinematográfica comercial a nivel mundial desde el 14 de julio, las negociaciones con la Alianza de Productores de Cine y Televisión no han sido satisfactorias y probablemente no haya una resolución pronta, esto afecta a las producciones que estaban en rodaje y a las producciones que aún estaban en la etapa de preproducción, pero ¿cuál podría ser la posible solución? Existen tres salidas: El peor escenario, el realista y el utópico.
La huelga ha parado las producciones actuales, y aunque existan contratos ligados a trabajos que se detuvieron, los productores están en su derecho de “enlatar” las producciones, en el peor escenario se eliminarían la mayor parte de ellas y sería empezar desde cero, dañando permanentemente el futuro previsto de estos proyectos que estaban en sus etapas más avanzadas, pero es improbable que suceda.
En el escenario real tendríamos un cambio de estafeta, sería tardado, riesgoso y habría sacrificios en ambos bandos de esta disputa, pero los productores usarían diversas herramientas para mantener un público cautivo, empezarían a crear nuevas maneras de incluir a material actoral (sea humano o de inteligencia artificial) pero también, producciones alejadas de la influencia de la SAG-AFTRA podrían tener, al fin, un esperado protagonismo en el ámbito comercial y poder tener una mejor ventana a la unión colectiva del entretenimiento, que no es que no exista gracias a diversas plataformas y métodos de consumo, sino que existía un gigante llamado Hollywood que impedía esta diseminación, ahora que hay problemas en casa y que el gigante estará dormido es momento de que otros salgan a ver la luz del día.
Y el escenario utópico se encuentra dentro de los mismos consumidores: desde hace un tiempo atrás con la era del internet, el fenómeno del Crowdfunding ha tomado auge, estas plataformas de micromecenazgo digital le ofrecen a las mismas audiencias la valiosa oportunidad de ser directamente contribuidores a los productos finales por los cuales están ofreciendo su capital, qué sucedería si en las circunstancias correctas las mismas personas que apoyan de manera colectiva a los actores y escritores pudieran involucrarse en el proceso y hasta por más irreal que suene que tengan control creativo de las producciones, teniendo una recompensa simbólica en el proceso (como funcionan este tipo de plataformas) tal vez podría ser un tema a seguir tratando y es algo que se sueña, pero que no se materializa.
Pero recordemos que es una resolución utópica, sea cual sea el final de todos estos caminos, habrá un cambio sustancial en la industria y tenemos que estar preparados para ello.
Maestro en ArteCinematográfico
