El abogado de Julio Iglesias ha pedido a la Fiscalía de la Audiencia Nacional de España el archivo de las diligencias preprocesales, declaradas secretas, en las que investiga una denuncia contra el cantante por un presunto acoso y agresión sexual en 2021 a dos empleadas en República Dominicana y Bahamas, que le ha provocado un “grave daño reputacional”.

En un escrito de 15 páginas, al que ha tenido acceso EFE, el abogado de Iglesias, José Antonio Choclán, considera que los tribunales españoles “carecen (y por extensión la Fiscalía de la Audiencia Nacional) de Jurisdicción para la averiguación del hecho denunciado”.

Lo que justifica por el hecho de que las denunciantes no son de nacionalidad española ni son menores de edad y que el cantante tiene residencia habitual en República Dominicana, donde supuestamente se produjeron los hechos.

Considera que, en todo caso, la denuncia debería haber sido interpuesta en República Dominicana, motivo por el que la Fiscalía “debe declarar, sin más trámite, la falta de jurisdicción española para el conocimiento de los hechos denunciados, archivando de forma inmediata las Diligencias de Investigación preprocesal incoadas y detener la campaña mediática que se ha puesto en marcha, con grave daño reputacional”.

“Qué duda cabe que denunciar en España, como se acredita con el impacto mediático utilizado por las supuestas víctimas, les resulta más favorable a sus intereses que denunciar el hecho en el lugar de su supuesta comisión”, critica el letrado, que apunta a que la organización que ha presentado la denuncia en nombre de las víctimas, Women’s Link, “ha publicado que se ha elegido España para asegurarse una mayor eficacia en la investigación”.

Para Choclán “no cabe que la Fiscalía española se atribuya el poder unilateral de convertirse en un Fiscal Universal, tampoco los tribunales españoles, ni que a la víctima se le otorgue un derecho de opción sobre la Jurisdicción que le resulte más conveniente”.

El abogado también reclama que se le permita personarse en la investigación de la Fiscalía para tener acceso directo al contenido de la denuncia y así poder ejercer su defensa en las diligencias que se practiquen, como sería la declaración de las denunciantes, “que según se publica, no sabemos si es cierto, tiene decidido la Fiscalía”.

De este modo, añade, se podría acreditar “la falsedad de las imputaciones y defender el honor de mi representado” frente “al ejercicio abusivo de acciones penales y agresivas campañas mediáticas que le conducen a una irremediable pena natural, al margen del proceso”.

También considera que no se puede invocar “la necesidad de la reserva de la información en protección de una supuesta víctima” ya que éstas han participado “voluntariamente en la difusión pública de la denuncia”, por lo que “cualquier pretensión de protección, frente al investigado, incluso a nivel general, debe decaer”.

A su juicio, “parece evidente que aquél contra el que se dirige la denuncia debe tener la posibilidad de intervenir en el procedimiento, ya en la propia fase de diligencias de investigación de la Fiscalía, y no remitirle a que la información la vaya obteniendo a través de los medios de comunicación”.

Los hechos denunciados afectan a una exempleada del hogar del cantante y a una fisioterapeuta, que han aportado documentos laborales, fotografías, grabaciones, mensajes de WhatsApp o registros de llamadas para demostrar la veracidad de sus acusaciones, que incluyen agresiones sexuales, vejaciones y humillaciones laborales sistemáticas.

Acusaciones negadas por Iglesias, que publicó un comunicado en su perfil de Instagram asegurando que nunca “ha abusado, coaccionado o faltado al respeto a ninguna mujer”

Olga Breeskin revela que Julio Iglesias le dio una nalgada pero lo defiende

Olga Breeskin conoció a Iglesias cuando ella era muy joven, tenía 14 años, lo admiraba y cuando lo conoció vivió una experiencia que la sorprendió.

A escondidas de su padre, Olga Breeskin hizo todo por conseguir un autógrafo de Julio Iglesias; asistió al Hotel Aristos, ubicado entonces en la colonia Hipódromo donde interceptó al cantante, quien la invitó a su habitación que estaba en el tercer piso.

Ya en la habitación, él sacó un disco y se lo firmó, cuando ella se disponía a guardarlo e irse, él la tomó de los hombros y Olga comenzó a temblar porque Julio, asegura, comenzó a tocarla, pero se detuvo al saber que era virgen.

“Cuando llegó a las caderas se dio cuenta que nunca me había tocado un varón , y me pregunta bien respetuoso ‘¿Eres virgen?’ , y le digo ‘no, soy Olga’, y me pidió que recogiera mi violín y que nos veíamos en un futuro”.

Olga se fue no sin antes recibir una nalgada del cantante, y agregó en charla con Javier Ceriani: “Entonces el hombre llega hasta donde la mujer permite”.

Olga no desacreditó las acusaciones de esas mujeres, pero cuestionó por qué dejaron pasar tanto tiempo, y en su cuenta de Instagram, donde compartió una foto con el cantante aseveró:

“Soy defensora de la protección a los menores y apoyo a las mujeres violentadas. ¡Cero violencia! en el caso de mi amigo Julio Iglesias, testifico que en 55 años de amistad, julio siempre ha sido conmigo todo un caballero, solo menciono lo que viví y lo que me consta”, se lee.