CELESTÚN.— La tranquilidad de la ría de Celestún se vio interrumpida por un extraño caso: la presencia de un tiburón en ese lugar de agua dulce, no en el mar.
Como publicamos, se trató de un tiburón sarda (carcharhinus leucas), también llamado tiburón toro o lamia, que medía unos dos metros, de acuerdo con testigos.
En las redes sociales se viralizaron imágenes y vídeos del escualo, pues conmocionó no solo a los pescadores, sino a los habitantes en general, que se reunieron para admirar al ejemplar.
¿Pueden los tiburones vivir en agua dulce?
Para muchos, ese encuentro del escualo en agua dulce parece desafiar las leyes de la naturaleza.
Sin embargo, especialistas señalan que la presencia de esa especie en cuerpos de agua con baja salinidad no es un hecho extraordinario.
BBC Mundo documenta que el tiburón toro es una de las pocas especies capaces de adaptar su organismo tanto a aguas saladas como dulces, una característica científica conocida desde 1877.
Esta capacidad fisiológica le permite internarse en ríos, estuarios, lagunas costeras y zonas donde se mezclan aguas marinas y continentales, como ocurre en la ría de Celestún.
Sin embargo, las razones exactas por las cuales se desplazan hacia ambientes de agua dulce aún generan debate dentro de la comunidad científica.
¿Por qué estaba el tiburón en la ría de Celestún?
Entre las principales teorías se encuentra la posibilidad de que busquen deshacerse de parásitos que solo sobreviven en agua salada o que acudan a estos entornos en busca de nutrientes y presas distintas a las del mar abierto.
En redes sociales, pescadores yucatecos coinciden con esta última hipótesis y señalan que la especie se interna en aguas mixtas principalmente para alimentarse.
Tras la captura del ejemplar, se avisó a las autoridades correspondientes para que especialistas acudieran a evaluar la situación y determinaran las medidas respecto al escualo.
