La gente de Yucatán es sana, es buena y es creyente pero debe subir a un siguiente escalón de más incidencia más participación en la transformación económica y política del estado, señaló el presbítero Alejandro Solalinde en el marco de la presentación de su libro “Los migrantes del Sur” que presentó en la Feria Internacional de la Lectura de Yucatán.

Si bien Yucatán es un lugar de gente buena y sincera, también deben estar atentos de brotes de violencia que antes no se veían, hablamos de violencia institucional también.

Señaló que en Yucatán la tarea para los habitantes y sus gobernantes es reducir la brecha que hay entre el Norte y el Sur (de Mérida), lo cual sería más fácil si la sociedad civil organizada fuera más participativa y más consiente.

Para las próximas elecciones el ambiente a nivel nacional es de miedo, pero lo está perdiendo porque es más grande su indignación y está perdiendo el miedo. – Alejandro Moreno Peña.

 

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