Con una actitud amable, David Huerta dio la bienvenida a los asistentes de su Encuentro con Jóvenes en la Feria Internacional de la Lectura en Yucatán, donde de manera muy breve contó la historia de cómo fue que se volvió poeta.
“El amor por la redacción viene de familia”, según comentó Huerta; también relató una historia de cómo los jóvenes años atrás hacían trabajos periodísticos y entre ellos estaba su padre.
El momento en que decidió ser poeta lo llamó: “El llamado de la vocación”. Tras conocer obras de otros poetas se sintió motivado y comenzó a escribir hasta componer versos que con el paso del tiempo se convirtieron en poesías que hoy en día presenta.
Muchos creerían que su primer contacto con la poesía fue a través de la lectura, sin embargo Huerta negó esta idea. Conoció la poesía de primera mano al interactuar con los poetas que visitaban su casa y hasta vivían en el mismo barrio que él.
Entre los poetas que visitaron su hogar, uno en especial llamó su atención. Se trataba del poeta cubano Nicolás Guillén que, según Huerta, en una ocasión llevó de regalo un disco a su padre y en ese disco estaba grabado lo que Huerta comprendió, era la inspiración de las poesías de Guillén: la música de su país.
A pesar del corto tiempo de su presentación, se tomó el tiempo para cerrar con la lectura de un poema de Nicolás Guillén llamado “Son no. 6”, el cual Huerta afirma llamó su atención.- Anghely Maldonado
