Xavier Velasco abre su alma con cartas insensatas
No necesita que lo presenten cuando llega con su libro en mano al salón Uxmal 6 del Centro de Convenciones Yucatán Siglo XXI.
Así es siempre, pues como “actor frustrado”, como él mismo se califica, Xavier Velasco gusta de subir al escenario, hablar y llevar a los asistentes con sus historias de manera que establezca una complicidad con la mirada y subirlos poco a poco a su “camión”.
El escritor se presentó ayer por la tarde por segundo año consecutivo en la Feria Internacional de la Lectura Yucatán (Filey) 2018 con su nuevo libro “Entrega insensata. Cartas a la deriva”, con editorial Océano.
“Entrega insensata” es un libro con cartas a destinatarios reales y otros producto de su imaginación, pero todas escritas en su momento desde lo más hondo de su alma… “de lo contrario no tendría chiste escribirlas”.
“Escribir cartas te exige la desnudez del alma, pues en ellas apuestas por ideas que a lo mejor no tienes claras, pero que al momento de escribirlas ya lo van a estar”, destaca Velasco en entrevista con el Diario previa a su presentación, primera que hace desde que el libro fuese presentado a nivel nacional hace unos días en la capital del país.
“Una carta exige dar mucho de ti y no sirve para ocultarse. Es un tirar los dados y a ver que pasa”, destaca el autor.
Y en especial, la mayoría de estas cartas Xavier las escribe no para sus destinatarios, sino para el intruso que llega a la mitad y las lee. “Otras son para personas especiales en mi vida, pero que no pueden o pudieron leerlas, como la que le escribí a mi madre dos días después de su fallecimiento o la que le dedico a uno de mis perros”.
Confiesa que sus primeras cartas de amor no las entregó jamas, pues se moría de la vergüenza, pero que en su momento fue un ejercicio escribirlas, pues llevan a entender mucho de lo que vives en ese momento”.
Y es que Xavier afirma que escribe para descubrir lo que todavía no sabe, “no como otros que dicen que escriben sobre las cosas que saben”.
“Así son mis cartas, las que incluso puedo voltear a verlas de nuevo y decir ‘¿qué dije aquí?’, cuando realmente es lo que en ese momento sentía, situaciones profundas”.
Admite que escribir cartas es el mejor ejercicio de introspección y de desahogo de todo lo que uno trae dentro. “Hasta los terapeutas lo recomiendan: una carta de despedida a la persona que dejas o para perdonar a tu madre, por ejemplo”.
Xavier detalla que dentro del libro hay una carta que escribió a lágrima viva y esa fue la que hizo a su madre dos días después de que falleciera. “Sentí la necesidad de hacerlo, sin metáforas para ocultarme, pues era el momento de decir lo que estaba sintiendo, aún sabiendo que cuesta y duele hacerlo, pero que es un trance bienvenido para el alma”.
Pero así como le escribe a su madre, hay una mujer a la que nunca le ha escrito una carta y que no incluyó en su nuevo libro, y esa es su esposa. “Son pendientitos que tengo, pero que no quería que fueran para llenar el libro, pero no lo hice porque aún no estoy listo para hacerlo, pues tengo muchas cosas que decirle y escribirle”.
Sin embargo, admite que la primera carta de “Entrega insensata”, dedicada a José José “el príncipe de la canción” la escribió en un cuarto de hotel mientras en el baño su esposa se arreglaba para casarse con él. “Fue un momento intenso, un paso que daría por segunda vez luego de que en la primera me fue muy mal… ese momento en el que sientes que estás en carne viva”, confiesa con la sinceridad que caracteriza a Xavier en su vida. “Ella sabe perfectamente que esa carta era para ella”.
Y como las cartas de su libro, Xavier Velasco dice que no escribe nada a la fuerza, ni por encargo, sino que espera el momento oportuno para hacerlo, cuando todo dentro de él “explota”, porque él escribe por impulso, no por encomienda.
“Si escribo algo que no me sale de las entrañas estoy seguro que el libro será una porquería, porque no me interesa ni me puedo mentir a mi mismo y a mis lectores”, destaca el escritor que también explotará su vena de actor con una participación en la producción cinematográfica de “El diablo guardián”, basada en la novela del mismo nombre.
“Tengo un vínculo especial con los lectores y por eso no me gustaría que cuando me leyeran se dieran cuenta que escribí algo que no siento o creo”, detalla.
Aunque se siente satisfecho con lo hecho hasta el momento dice que no le gustaría enterarse que moriría en este momento; lo lamentaría, pues siente que todavía le faltan algunas cosas por escribir. “Me gusta hacerlo y creo que voy aprendiendo y revolucionando la forma de hacerlo con cada nuevo libro… y solo por esto vale la pena estar en este juego”, concluye.— Renata Marrufo
