Las imágenes de Jesús muestran a un ser superior

La comunidad científica difiere en la representación tradicional de Jesús, como informamos en la portada de esta sección.

“Los judíos de la época eran biológicamente similares a los judíos iraquíes de hoy día, así que creo que (Jesús) tenía cabello marrón oscuro a negro, ojos castaños, piel morena, un hombre típico de Oriente Medio”, afirma la historiadora neozelandesa Joan E. Taylor.

El diseñador gráfico brasileño Cícero Moraes, especialista en reconstrucción facial forense, creó una imagen científica de Jesucristo a pedido de BBC Brasil.

Moraes comenta que “(Jesús) ciertamente era moreno, considerando la tez de personas de aquella región y, principalmente, analizando la fisonomía de hombres del desierto, gente que vive bajo el sol intenso”.

Otra cuestión interesante es la cabellera de Jesús.

En la Epístola a los Corintios (uno de los libros de la Biblia), el apóstol Pablo escribe que “es una deshonra para el hombre tener pelo largo”, por lo que Jesús no habría tenido cabello largo, como suele ser retratado.

“Para el mundo romano, la apariencia aceptable para un hombre era que llevara la barba afeitada y el cabello corto. Aunque en la antigüedad, los filósofos probablemente se dejaban la barba larga”, afirma la historiadora Joan Taylor.

El profesor André Chevitarese, autor del libro “Jesús Histórico. Una brevísima introducción”, indica que las primeras iconografías conocidas de Jesús, que datan del siglo III, lo muestran como un joven imberbe y de cabello corto. “Parecía más un joven filósofo, un profesor, que un dios barbudo”, detalla.

La investigadora Wilma Steagall, profesora de la Pontificia Universidad Católica de Sao Paulo e integrante de la Sociedad Brasileña de Teología y Ciencias de la Religión, señala que “en el centro de la iconografía paleocristiana, Cristo aparece bajo diversas representaciones: con barba, como un filósofo o maestro; o imberbe, con un rostro apolíneo, con túnica, con el semblante del dios Sol o de humilde pastor”.

Joan Taylor cree que las imágenes que se han usado a lo largo de los siglos siempre han intentado retratar al Cristo, es decir, a la figura divina de hijo de Dios, y no al Jesús humano.

“Ese es un asunto que siempre me fascinó, yo quería ver a Jesús, evidentemente”, dice.

La representación de Jesús barbudo y peludo surgió en la Edad Media, durante el auge del imperio Bizantino.

Como recuerda el profesor Chevitaese, la figura de Cristo empezó a mostrar a un ser invencible, semejante físicamente a los reyes y emperadores de la época.

El sociólogo Francisco Borba Ribeiro Neto, coordinador del Núcleo Fe y Cultura de la Pontificia Universidad Católica de Sao Paulo, resalta que “a lo largo de la historia, las representaciones artísticas de Jesús y de su cara raras veces se preocuparon por presentar al ser humano concreto que habitó Palestina al inicio de la era cristiana”.

“En las iglesias católicas de Oriente, la imagen de Cristo debe seguir una serie de reglas para que transmita esa otra percepción de la realidad del personaje. Por ejemplo, lleva la cabeza en alto, con arrugas entre los ojos que sugieren sabiduría y la capacidad de ver más allá del mundo material”, agrega Ribeiro Neto.

Como la Iglesia occidental no seguía tales normas, los artistas que representaron a Cristo a lo largo de los siglos lo crearon a su modo.

“Puede ser una figura dulce en muchas imágenes barrocas o un Cristo sufrido y martirizado como en las obras de Caravaggio o Goya”, sostiene el sociólogo Ribeiro Neto.

Esta distancia entre el Jesús “europeo” y los nuevos fieles de países lejanos, según el historiador Chevitarese, se redujo en la búsqueda de una representación mucho más intermedia, un “Jesús étnico”.

“Imágenes de Jesús en Macao, la antigua colonia portuguesa en China, lo muestran con ojos rasgados, con la forma de vestir de un chino. En Etiopía, hay registros de un Jesús con rasgos negros”, añade.

 

Representación de Jesús Más detalles

Los artistas que representaron a Cristo a lo largo de los siglos lo crearon a su modo.

Dominación cultural

“El problema de la representación fiel al personaje histórico es una cuestión de nuestro tiempo, cuando la reflexión crítica mostró las formas de dominación cultural en la representaciones artísticas”, subraya el sociólogo Francisco Borba Ribeiro Neto. “En ese sentido, el problema no es tener un Cristo rubio de ojos azules. El problema es que se piense que la divinidad debe presentarse con facciones europeas porque éstas representan a aquellos que están arriba en la ‘escala social’”, lamenta Ribeiro Neto.

Connotaciones

“En las escenas con varias personas, Jesús siempre se ve más grande, lo que indica su superioridad sobre el ser humano normal; y en la cruz se le representa vivo y en la gloria, sugiriendo su resurrección”, finaliza el experto.

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